SITUACION 3 - SEMANA DE VACACIONES

 



Llega la semana de abril, tan esperada por nosotros. Luego de unos años de trabajo y de muchas alegrías juntas; decidimos conocer este hermoso país. Comienza la vuelta ciclista que recorre todo el territorio y optamos por acompañarla, aunque sea en algunos tramos. Los dos niños, se quedan con los abuelos paternos en la casa de verano, disfrutando de las exquisiteces realizadas por su abuela, en base a comidas distintas y roscas especiales cubiertas de azúcar. -

Atardecer del sábado. Auto pronto, dos maletas con indumentaria sport, nos dirigimos a la ruta. Destino; el segmento costero, conocer sus aguas oceánicas y cristalinas. A medida que avanzamos, divisamos una ciudad con edificios de enorme altura, arquitectura muy moderna. Nos reciben con su encandilado reflejo de gigantes cristales. Ya en el centro, visitamos el puerto con sus yates pertenecientes a países vecinos. Ubicamos el coche cerca del embarcadero y en un banco de madera, de los tantos que están a lo largo de la rambla portuaria, vemos un atardecer único, un sol inmenso que se sumerge en las aguas, besando su frescura; como los abrazos que recurrimos, mientras el rey del cosmos oculta su luz. -

Día nueve de abril; el sol se levanta lentamente por el horizonte; seguimos nuestro viaje hacia el norte. Una indicación, nos muestra un pueblo de pescadores, muy cerca de la ruta y allí nos movemos. Un lugar paradisiaco, con sus casitas de madera, ofrecen platos típicos de la zona y una enorme cantidad de pajares llenas de cortesías. Almorzamos y volvimos de nuevo a la carretera. Esta vez, por un camino secundario, atravesando el territorio hacia el corazón mismo. Cantidad de palmeras emergen de un lado y otro del camino. Se observan diferentes especies de aves, de colores bellísimos, escuchamos sus trinos. Un placer para la vista y los oídos. -

Casi es noche, entramos en otra ciudad; ésta, con un resplandor increíble. Ha llegado la vuelta ciclista y sus acompañantes. La ciudad vive una fecha única, la gente baila en las calles y en cada esquina, tanques cortados al medio humeando con exquisitos productos del campo. -

Dejamos el coche en una calle lateral, donde hay un lugar disponible, bajamos e iniciamos una recorrida por el lugar. Hoteles totalmente colmados, no conseguimos alojamiento. Cenamos en un bar muy cerca del lugar donde dejamos el coche. Reclinamos los respaldos de los asientos, para formar una improvisada cama y pasar la noche. –

Nos despertamos con el alba y el bullicio de los competidores. Prontos para recorrer otro tramo de la vuelta. Desayunamos unas ricas tortas fritas y café con leche. Raudos para continuar nuestra aventura. Tiramos el recorrido hacia la parte oeste. Cerca de un enorme río que separa el país vecino del nuestro. Allí, aparcamos en el estacionamiento del hotel, nuestros cuerpos necesitan un buen descanso. Tal fue la tregua, que dormimos nueve horas. Me despierto, miro por la ventana y a pocas calles, se parte de una feria, se escuchan canticos folclóricos. Nos mudamos de atuendo. Calle abajo, un gran anfiteatro, nos deleita con diversos números musicales y a su alrededor carpas con guías de colores, la gente se agolpa a la espera de jarras decoradas con espumosa cerveza. La noche, se hizo madrugada entre bebida y exquisitos platos de la exposición.

En plena madrugada, nos dirigimos al hotel, abandonar suavemente nuestros cuerpos sobre suave colchón e iniciar un nuevo día… hacia otro destino. –

Continuará…

 


SITUACIÓN 2 - NUEVO EMPRENDIMIENTO

 




El año mil novecientos setenta y ocho, está marcado por diferentes episodios a nivel social, entre ellos, un altercado guerrillero y las fuerzas del orden que regían en este lapso. -

El comercio funciona excelente e inclusive, situarse en unos de los mejores de la ciudad vieja. Arreglo mediante, cambiando su estilo, llevándolo al máximo exponente decorativo. Se convirtió en el punto más asistido a nivel de los “bar-grill”. -

En varias ocasiones; el hermano de mi joven mujer, me habla de un excelente cambio de rubro. Una gran fábrica textil en el rubro teñidos, ubicado en las afueras de la ciudad. Una gran estructura de dos mil metros cuadrados, equipadas por una docena de máquinas. Consiste en realizar el acabado y teñido de diferentes telas, confeccionadas por clientes de plaza. La propuesta sigue en pie. –

Este año, ocurre una situación no grata para la sociedad, decenas de familias afro, son expulsadas de sus hogares y trasladadas a una fábrica abandonada. Más tarde, son realojadas en la periferia de la ciudad, lejos de donde trabajan. Mediante una educación adecuada, llevan su vida humanitaria. -

El escenario, me hurgó muy de cerca, soy migrante y entiendo que, el color de la piel, no es una amenaza; todos nos merecemos vivir dignamente, en cualquier lugar de la creación. Las fronteras son simples líneas imaginarias, que el ser humano las instauró, para diferenciar territorios y no pensamientos. -

Continuará…

 


SECCIÓN 1 - CUMPLIENDO LOS TREINTA

 




El año mil novecientos setenta y siete, marca un antes y un después en mis senderos. El comercio, está a pleno esplendor, al punto de orientar un nuevo perfil. -

La casa, comprada por mis padres en el balneario, a unos treinta y cinco kilómetros de la ciudad; es el punto de festejos y esparcimiento de la familia. En año nuevo; nos reunimos para una jornada de regocijo. Parrilleros a toda lumbre, con carnes saboreadas por exquisitas especies de plantas naturales, embutidos y arrollados, son los reyes del tejido metálico, cocinándose en las ardientes brasas. El asador, se va turnando por momentos, una vez mi padre y otra vez quien está en diálogo con ustedes. -

Este mismo verano, sobre fin de enero, festejamos el primer añito de nuestra hija. En horas de la noche, el jardín trasero a la casa, se viste de tiaras y lamparillas de colores. Una larga mesa, es el centro de curiosidad. Ella, con un vestido rosa, un peinado de princesa, se pasea de brazo en brazo, con la atenta mirada de su madre. Son las diez de la noche, apagamos las luces y una hermosa torta con vela encendida, es recibida con magnos aplausos. Su carita brilla, a mas no poder, nos alegra el corazón a todos. Los cuatro, en un gran abrazo, le cantamos el cumpleaños feliz. -

Primero de mayo, día de los trabajadores; nos apiñamos en dicha casa; pero esta vez invitando a las dos familias, amigos y trabajadores de ambos negocios. El motivo, relacionarse y familiarizarse con todos. Este día, tan pintoresco, es abastecido por donaciones de nuestros proveedores, que durante todo el año consumimos sus productos. Pasar unos momentos de esparcimiento, charlas del momento y de época. Juegos de mesa para grandes y otros muy divertidos para los más pequeños. Al final, degustación de postres y bebidas. La puesta del sol, a través de los árboles del jardín y casi besando el mar, da por finalizado este día de encuentros. -

Seis de diciembre, llego a los treinta años, todo un camino realizado hasta este santiamén tan grato y satisfactorio. Feliz de tener una familia. Feliz de tener un comercio que me respalde y feliz de cosechar tantos amigos. Clientes que, con su habitué a la firma, forman a esta altura, mis nuevas amistades. Matices diversos; tanto laborables, como comerciales. Feliz de encontrar otros amigos, fuera del negocio, como el señor operador de cine – club, que habita en el balneario; el gerente de una institución de carnes; mi asesor de seguros, junto a su esposa, transitamos períodos increíbles con nuestros hijos. -

Hoy, llegan al bar, mis amigos de siempre; de cada momento. Un numero de comerciantes, gerentes y empleados bancarios, rematadores, afluencia del ministerio de cultura; oficinistas del registro civil y algunos otros que se arriman a la celebración. Hoy, como se dice popularmente…” invita la casa “…Alzamos las copas de champagne, brindando por la inmensa amistad, cosechada en estos jóvenes años. -

 


ENCUENTROS Y ANECDOTAS

 



Sábado a la noche, finales de mil novecientos setenta y seis. Son las nueve de la noche. El tiempo amenaza con una tormenta eléctrica y abundante lluvia con vientos arrechados. -

Con mis amigos de siempre, nos juntamos en un club de billares en el centro de la ciudad. Luego de unas cuantas mesas de carambola, las parejas perdedoras invitan a unos tragos a la pareja ganadora. En este caso, nosotros somos la perdedora. -

Mientras disfrutamos de la bebida en sus hielos; uno a uno, cuenta situaciones de su vida en particulares situaciones, algunas trágicas y otras disfrutables. Hace dos años y medio que no solemos estar los cuatro, en una mesa social. -

Me toca anunciar mis relatos y me viene a la memoria, puesto que la tormenta está cada vez más intensa y parece seguir hasta la madrugada. -

“...cuando era adolescente, en una noche muy parecida a esta; toda la comunicación era radial y las noticias no daban acopio, muy pronto se viene …el fin del mundo…esa noche, la radio no cesaba en transmitir cada instante dicha noticia…solo se iban a salvar, aquellos con mucho dinero y lograran subir a un monte, en los alpes europeos. Tal fue mi susto, que esa noche, del miedo que tenía, me hacía mil conjeturas …de morirme…sin poder llegar a ese monte tan anunciado…mis padres, me tranquilizaban, era una bolsa de nervios, mi cuerpo temblaba como una palmera sacudida por un huracán. Les pido a mis padres que me dejen dormir con ellos, a lo cual me dicen…no te preocupes…mañana el mundo sigue igual…y cada vez los truenos eran más intensos…no dormí…me aferré a sus cuerpos, hasta que llegó el amanecer.”

“Me imagino…dijo uno de mis amigos…la cama toda mojada por tú orina y la cara de tus padres cuando despertaron” …y todos tentados por el relato…largaron una tremenda carcajada. -

La noche, sigue con su tremenda descarga eléctrica. Ahora cambiamos para unas cervezas de vaso, tiradas de un barril…los muchachos, no dejan de festejar a risotadas mi anécdota. -

Tienes un hijo y una hija…me dice uno de ellos, ¿Cómo están?...  muy bien…estoy viviendo una hermosa vida. Este año, mis padres compraron una hermosa casa, en un pequeño balneario de la costa. Allí, toda la familia, pasa la mayoría del verano, disfrutando de la playa y sus dunas. -

¡Juguemos otra partida!!!; dije. Mientras esperamos que amengüe la tormenta, esta vez le tocó a la otra pareja, abonar la consumición…bien…bien…

Amanece, pero la lluvia sigue intensa. Mi amigo, pareja del billar, tiene coche. Nos distribuye a cada uno, a sus respectivas casas, ubicadas en diferentes zonas perimetrales. -

Llego a casa, agradezco a mi amigo por su traslado y compañía. Mientras saco la llave para abrir la puerta, vuela por mi mente, los momentos compartidos, esos instantes tan apreciables… la auténtica amistad. -

Continuará…

 


UN AÑO MUY ESPECIAL

 



El año mil novecientos setenta y cinco, anuncia una nueva vida en nuestra familia. Mi dama de compañía; se encuentra embaraza nuevamente.

Mientras mi rutina, continua en pleno auge. Falta poco para culminar el pago del      emprendimiento. La alegría es tremenda, esas cuotas que tengo mes a mes, para poder continuar con el comercio, lleguen a su fin y el alivio será de tremendo desahogo. -

También en este año, hay un cambio en la economía, la moneda original se convierte en otra, simplificando los ceros y así auspiciando un desastre comercial e industrial. Los precios se disparan, los sucesos toman otro valor y muchos se ven afectados por la resolución gubernamental. -

Lo mío, no se nota mucho, es uno de los básicos, que continúan menos sufrible, debido a esa sibarita rápida, hizo que los clientes no disminuyeran. -

La vida cotidiana, está cada vez más bajo el autoritarismo, objeto de más vigilancias y controles. Campañas de persecución y secuestro de personas. Uno de mis amigos de la acción católica, es abatido por las fuerzas del orden y el otro se escapa hacia el territorio vecino. La noticia llega a mis oídos con tremenda congoja, compañeros de mi adolescencia y grandes amigos. -

Pero no todo es mala noticia. Suena el teléfono del bar…” hola…voy rumbo al sanatorio” … dijo la madre de mi dama…” ha roto la bolsa …”

Hablo con mi encargado, que tome posición del comercio y en un taxi me acerco al recinto donde, me espera otra muy buena noticia…el nacimiento de otro niño. -

Esta vez, nos tocó el sanatorio, del cual somos socios y hace muy poco inauguró el quinto piso; una bella maternidad. Cuando llego, en la sala de espera, se encuentra…su madre y la mía; con caras de emoción. Contrario al nacimiento de mi hijo, no espero por la noticia de si es varón o nena. Dos bombillas; una de color azul y la otra rosada, cuando una se prenda, indica el sexo en el momento de su nacimiento. Tras largos momentos de espera, se prende la luz rosada…” salté de alegría, como si mi equipo de futbol, hiciera el gol faltando un segundo para terminar el partido “. A los pocos minutos, la misma doctora que atendió a mi hijo, me da la noticia; certificando que todo está en muy buen estado. Esta vez pude estar cerca de la brillante madre y la alegría celestial. Una niña llega a ser parte de muchos sueños. Trae consigo la luz de una nueva fibra. -

Que más desear…” un casal …un comercio funcionando a pleno…una familia que me apoya constantemente y unos amigos que están siempre…estimulando con sus deseos, un camino lleno de exuberancia e ilusiones…”

Continuará…

 

 


JORNADAS, EN PERÍODOS HOSTILES

 



A medida que los días transcurren; el comercio se acentúa en uno de los más célebres de la zona. Estando el registro civil a pocos pasos del establecimiento; las mesas se juntan para recibir a los recién casados. Brindis de gaseosas, vino y champagne con el agregado de las especialidades elaboradas por la casa; los comensales disfrutan del hermoso enlace. La calle, donde se encuentra el bar grill, es la arteria principal que divide el nervio de la economía, comienza en la franja de la ciudad moderna y culmina en los famosos desembarcaderos de pescadores, cerca del puerto. -

Cada día, es un encuentro diferente. Muy temprano, llegan los carteros, puesto que la oficina central, se encuentra a la vuelta, a tomar el desayuno y emprender su reparto por toda la ciudad. Mas, hacia la mañana, la gente de la central telefónica y los que vienen a los remates, toman su correspondiente café, acompañado de algún licor. Al mediodía, la plaza de comidas, se adorna con manteles preparados para el almuerzo. Prontos para atender a los concurrentes con nuestros excelentes platos culinarios y sabrosos sándwiches, elaborados por prestigioso maestro del pan modelado. Al atardecer, el clásico te o café con leche, deliciosos postres y una gama de pequeñas masitas secas, que disponemos de grata gentileza. A la noche, luego de cerrar las oficinas y bancos, el clásico descanso, antes de retornar a las casas. Una barra de cocktail y whiskies, con bandejas de apetitosos platos copetineros, con diversos manjares; desde arrolladitos de jamón y queso, pasando por un mini-pinchito de pollo, carne, panceta y morrones. La música envolvente, sirve de telón para acompañar a todos los que participan de la velada que se extiende hasta las diez de la noche. -

En estos últimos años, el escenario ciudadano, vive una etapa un poco compleja, nada a la vivida a los años anteriores, al nacimiento de mi hijo. La entradas y salidas nocturnas, se vuelven más controladas y, por ende, la gente se retira más y más temprano de lo habitual. Los trabajadores y los dueños de empresas, tienen en su haber un permiso especial para poder identificarte y saber cuál es tu punto de encuentro. Son las once de la noche.-

 Luego de cenar, estoy tomando un cortado, en un rincón del bar, mientras les narro estos detalles. Con las luces apagadas y las cortinas bajas, espero al taxi que me lleve a casa, donde a estas horas de las sombras, me espera mi compañera y mi hijo. Darles un enorme beso y decirles…” gracias por esperarme…”. –

Continuará…

 

 


VOLUNTAD COMERCIAL

 



Mediados del año mil novecientos setenta y cuatro. Me encuentro dirigiendo uno de mis ansiados deseos comerciales. En plena intersección de dos avenidas de la ciudad vieja, se encuentra mi restaurante –bar. Una esquina emblemática, rodeada de otros comercios, tales como salas de remate, papelerías, panaderías, otros bares y lo más destacado; la médula operativa, la bolsa de valores y los edificios bancarios, tanto nacionales como extranjeros. Todos ellos conforman un ajetreo de lunes a viernes en el centro bursátil. -

Hay también, muy cerca de aquí; ministerios, institutos de servicio civil, grandes plazas con sus respectivas estatuas referentes al periodo histórico

A pocas calles, caminando por la arteria principal, nos lleva hacia el puerto. Barcos de carga, de pasajeros, remolcadores; dan vida a un vasto movimiento laboral. Antes, una enorme edificación, única de hierro artesanal, cobija a diferentes rubros gastronómicos, típica de la ciudad. Fogones encendidos y el aroma a carnes asadas, es el deleite de todo aquel que frecuenta la zona. -

Más atrás, el centro de la ciudad, se halla el límite entre las dos zonas, con una plaza principal, rodeada de edificios representativos; la iglesia, de agraciada arquitectura. Una muralla, del tiempo de la conquista. A su costado, el principal teatro; donde se realizan espectáculos, traídos de las europas, como zarzuelas, ballet, obras de teatro. Además, en tiempo de carnaval, diferentes grupos nos entregan sus actuaciones; con vestimentas de diversos colores para el deleite de los ojos y canciones que friccionan los oídos. -

El comercio, funciona a las mil maravillas. Con la ayuda de mi padre al inicio, voy desarrollando mis conocimientos y también la experiencia comercial. Rodeado de amistades bancarias y gente de alto cargo ministerial, me dan esas fuerzas de incesante aclamación. Mi hijo y su madre, están muy bien asistidos por sus abuelos, creando mis horas de ausencia, mi agenda de trabajo es bastante extendida. -

Quedan pocos minutos para las diez de la noche y las calles están quedando vacías. Es hora de iniciar el cierre del salón; dejar todo en condiciones para el día siguiente, para nuevamente elevar las cortinas y persistir con la práctica remuneradora que me ha tocado. -

Continuará…

 


SU PRIMER AÑITO

 



Hoy, sábado de junio. Nuestro hijo, cumple su primer añito. Todo el día, adornamos los rincones de la casa con globos y banderines de colores. Bebidas refrescantes. Sándwiches y masas de una confitería muy conocida de la ciudad. Una hermosa torta, con figura de un payaso muy risueño, es el centro de la mesa. -

Ya es de noche, comienzan a llegar los invitados, los padres de mi consorte, mis padres, mis tíos, mi primo, gente amiga. La fiesta, tiene su comienzo, con un gran aplauso, cuando su madre, lo trae en brazos bajando la escalera. Sensiblemente, su cuerpito se pasea de brazo en brazo con todos los allegados. Tiene un pie enyesado, debido a una mala alineación, por lo cual está en tratamiento traumatológico. –

Le brillan los ojitos, cuando la ve la torta, la quiere tocar, igual… un dedito travieso, pudo más, a pesar de nuestra vigilancia. -

Llega el instante de soplar la velita, apagamos las luces, prendo con el mechero la fina vela y llega el canto más hermoso, que un niño puede escuchar…” que los cumplas feliz…”. Él, con una sonrisa, emana de sus pulmones, un soplo suave, apagando su primera velita. Los presentes aplauden todos a la vez, un aluvión de besos, cubre su carita y un osito con tambor a cuerda, repiquetea al ritmo… su primer regalo. –

 

Continuará…


CAMBIO DE DOMICILIO

 



Principios del año mil novecientos setenta y tres; una buena noticia llega a nuestros oídos. Se trata de una invitación por parte de los padres de mi cónyuge. La compra de dos casas similares, cerca del colegio donde hice mis primeros estudios. La madre de mi hijo, hace unos meses que se siente muy sola, dado que, trabajo en forma constante durante catorce horas, todos los días del año. La convidada de sus padres es, ofrecernos una de ellas y así tener de nuestro lado, al núcleo familiar que acompañe tanto, a mis ojos azules, como a mi hijo. -

La invitación fue aceptada y con gran ilusión nos trasladamos al nuevo barrio, a escasas calles del majestuoso santuario nacional. –

Transcurren los días y a medida, que tengo horas libres, me dedico a poner la nueva casa en condiciones; ya que requiere algunos arreglos y ajustarla al nuevo estilo de vida con el niño. Llega el momento de hacer la mudanza. La casa esta pronta para habitarla. Está compuesta de un jardín de entrada, al cruzar la puerta, una amplia sala, destinada al living. Una escalera de madera al costado izquierdo, da trayecto a la planta alta donde está la habitación principal; al costado una puerta de metal, da lugar a una amplia terraza. Continuando su distribución, luego del living, por un estrecho corredor a la izquierda, está la cocina,  el baño y más adelante otra habitación, donde decidimos, instalar una sala comedor; otra puerta de metal nos lleva a un pequeño patio interior. –

Llegó el día de la mudanza, un camión de mi amigo itálico, que realiza fletes donde tenemos ubicado el restaurante, nos ofreció sus servicios. Con amigos, cargamos el vehículo con los muebles que habitamos hasta hoy. Llegamos a la nueva morada. Aligeramos todo, llevando cada cosa a su lugar adecuado. La cuna del niño, la ubicamos en nuestro dormitorio y así poder estar cerca de él, en las noches. Un gran cajón de verdura, forrado con una manta de color marrón, se convierte en su primer corralito, donde están sus juguetes y pasa entretenido la mayoría del tiempo. –

Al ver, las miradas de felicidad, por el cambio; llegó la hora de un descanso reparador. Besos y abrazos muy apretados, los tres nos dejamos caer en el lecho y mansamente los ojos se fueron cerrando. -

Continuará…


SER PAPÁ

 




 

Once horas del día once de junio de mil novecientos setenta y dos. La bolsa maternal, se ha roto. Con nerviosismo, un poco controlado; nos preparamos para el traslado, hacia el hospital. Bolso con todo lo necesario para la mamá y el nuevo ser. Pedimos un taxi y nos dirigimos al sanatorio filial de nuestra sociedad, ubicado en la arteria principal, de entrada y salida a la ciudad, rodeado por un gran parque. –

Allí, con la premura de la situación, los enfermeros, trasladan a la futura madre hacia el quinto piso. Sección maternidad. Una habitación con vista al parque, calma por un instante nuestro impresionable estado de valor, aunque las contracciones se hacen cada vez más intensas. Estudios, aprontes; me invitan a dejar el lugar y ubicarme en la sala de espera. Luego de unos minutos, una enfermera, me informa la situación…” hay que esperar, pues no está pronta para el parto”. -

Aprovecho estos momentos, mediante teléfono del propio hospital, para informar a sus padres y a los míos, de tan grata noticia. Las personas que arriban, es su madre en primer término y un poco más tarde, llega la mía. Las dos forjan mi relevo. Por lo tanto, aprovecho este momento para darle personalmente la noticia a mi padre. Un abrazo, selló el detalle tan esperado. –

Luego de almorzar, me vuelvo al sanatorio, para saber las novedades, que hasta ese entonces ha transcurrido. Su madre y la mía, comparten muy alegremente conversaciones animadas, tal vez, anécdotas de sus adolescencias. No recuerdo bien la hora, cuando otra enfermera anuncia el traslado de la futura mamá a la sala de parto. Pasan unas dos horas, hasta que la doctora que asiste el nacimiento, me dice…” es un hermoso varón…felicitaciones al papá y a la familia “. Mi corazón, comienza a brincar, tratando salir de mi cuerpo, como un potro desbocado, correteando por la pradera de un lado a otro sin saber a dónde ir. Abrazos con las madres presentes y lágrimas de inmensa felicidad corren por mis mejillas. -

Al cabo de unos minutos, otra enfermera, me llama y me indica que la acompañe a la sala de recién nacidos. Cual mi sorpresa, al encontrarme mediante ventanal aislante, una fila de pequeños carros, de bebés recién nacidos, cubiertos de una fina tela. En sus pequeñas manitos unas pulseras, algunas de color rosa y otros azules. La enfermera, va hacia un costado de la fila y me indica el lugar de mi hijo. -

 No puedo explicar cuanta emoción, en este instante, es un sueño; yo padre, es un verdadero milagro de la naturaleza; jamás consideré este instante de mi vida, es un hermoso niño; un ser pequeñito, nos va a mudar de aires nuestra vida, iluminando senderos de amor. –

Continuará…

 

 


GRAN ALEGRÍA DEPORTIVA

 






Luego de la noche nupcial, los cuerpos entraron en  prolongado reposo, hasta que las primeras luces del alba, iluminando nuestras siluetas. Un buen desayuno, nos fortalece, para emprender el viaje hacia el aeropuerto e iniciar nuestra luna de miel. -

 El destino. Volar hacia el país vecino, visitar sus sierras emblemáticas, estupendos estuarios, nacidos por magia de la naturaleza. En este lugar, los días y las noches son únicas, paseos por las sierras, paseos en barco por el inmenso lago, lugares de origen indígena, laberintos eternos, perpetrados por el entorno mismo y abundantes restaurantes con variadas cartas de menú, pensado y elaborado, para el disfrute de los recién casados. -

Con el correr de los meses, llegó el día diecinueve de junio. Mi equipo de fútbol, sale campeón de clubes. Mi primera alegría deportiva. –

Hoy, es el día de la gran hazaña, mi hermoso cuadro , se mide con el vice campeón de las europas. El campeón, en ese entonces, es un equipo de los países bálticos. Por motivos que no recuerdo, no se presentó a jugar con el mío. Los partidos son de ida y vuelta. En la primera fase fue un empate y la segunda se juega en el inmenso estadio centenario, de mi ciudad. -

Veintiocho de diciembre, me encamino hacia el estadio deportivo, con la alegría de ver la final del mundo de clubes. Provisto de mi radio portátil y una bandera con los colores seguidores, me traslado al lugar donde se encuentra mi siento, parte medio del estadio. La ubicación es excelente, rodeado de aficionados de corazón tricolor. - Las veintiuna horas, jueces y jugadores salen al campo de juego. Vítores y aplausos en las sesenta mil personas, hacen vibrar todo el coliseo. El toque del árbitro, da por comenzada, la colosal disputa, para obtener el ansiado trofeo de nivel mundial. A los treinta y cuatro minutos, estalla el primer grito de ¡goool!, el público salta y aplaude. Así se llega al término del primer tiempo. -

 Comenzar el segundo tiempo; de nuevo, el artillero, así le llaman, hizo el segundo gol. La algarabía es inexplicable, voces enriquecidas, dan rienda suelta a tremendo júbilo. -

 Cuando existe un ferviente admirador del fútbol;solamente él, entiende el significado en su corazón, en su mente. -

 Gran susto. En una carga desenfrenada, el equipo visitante descuenta. Partido dos a uno. Cuarenta y cinco minutos y un poco más de descuentos; el réferi, toca su silbato y da por finalizado el gran encuentro. -

Aleluyas, serpentinas, papeles picados con los colores del equipo, que el viento se encarga de llevarlos por las diferentes tribunas. Manos al cielo saludan a los gladiadores, mientras dan la vuelta olímpica. -

Llevo en mi mente, uno de los mejores momentos deportivos, muy disfrutable. Una copa, de casi un metro de alto, resplandece, bajo los focos del estadio, dejando una estela de orgullo y lealtad deportiva. -

 

Continuará…


UN MOMENTO DE PAUSA

 



 


 


Hola amigos, las fiestas tradicionales están por llegar y es el momento de realizar una pausa a mis relatos. -

Nuevamente estaremos en contacto el próximo año, alrededor del mes de febrero y continuar con mis encuentros de vida. -



MUY FELICES

FIESTAS






 

 



CEREMONIA Y AGASAJO

 




Corren los primeros días de abril del año mil novecientos setenta y uno. Hoy, al mediodía en las oficinas del registro civil, se realiza el enlace con mi novia. Juez y testigos mediante, comienza el ritual cívico. Presentes en este acto, nuestras familias, amigos y los tíos de mi padre que han arribado días atrás, desde el país caribeño. -

Terminada la ceremonia, un beso selló nuestra unión con los aplausos de los presentes y la aprobación del juez.

A dos días siguientes, nos preparamos para la gran celebración religiosa.  Hora nueve de la noche, con cierto nerviosismo, espero en el altar de la iglesia, adornada con bellas flores, lazos blancos en el extremo de cada fila de asientos, se prenden las luces de los enormes colgantes de la nave central. Me acompaña como madrina, su madre. Los primeros acordes de la marcha nupcial, marca la abertura de la gran puerta del recinto, dejando ver a mi futura esposa, vestida de blanco con una corona sujetando la larga mantilla que mi madre había comparado en el viaje, una verdadera princesa salida de los cuentos infantiles. La acompaña, mi tío, hermano de mi padre y socio en el restaurante. Los pasos se hacen lentos. Al llegar al altar, el padrino, me la entrega y tomando su mano, nos dimos vuelta hacia el santísimo. Las notas del ave maría, salen al aire del hermoso órgano, ubicado en la parte alta trasera del templo, una voz de un joven, entona sus estrofas. Mientras continua la celebración litúrgica, un monaguillo le alcanza al sacerdote, una bandeja plateada, portando los dos anillos de oro blanco que había traído del viaje. Tomando cada uno de nosotros el correspondiente, lo establecemos en nuestros respectivos dedos anulares y jurarnos amor absoluto por el resto de los tiempos. Con los acordes de una nueva melodía, nos dimos media vuelta hacia la gente que vino a presenciar, un largo beso, selló nuestra unión ante todos. Con pasos lentos, nos dirigimos hacia la salida, saludando a ambos lados del corredor, hasta llegar a la puerta de ingreso y allí una lluvia de arroz, aterrizó sobre nuestras cabezas. -

Acto seguido, nos dirigimos a un estudio fotográfico para dejar modelado, el perdurable instante. Un momento tan singular de la vida, donde todo se convierte en un futuro inesperado, pero con el ánimo de llegar a un gran cambio. -

Casi, las doce dela noche, el remise, nos deja en la puerta del gran salón, anotado ya para el gran festejo de la boda. Los acordes del gran vals, todos los invitados, se ponen de pie y aplauden en cada vuelta y deslizamiento realizado. Su hermano la saca a bailar, luego el padrino y así sucesivamente se fueron alternando, hasta concluir de nuevo conmigo y darle un giro más elegante a una noche soñada. -

Los invitados, agrupados en diferentes mesas, disfrutan del ágape contratado por una confitería de conocido nombre. Una orquesta, regalo del constructor que le trabaja a mi padre, da inicio a su popurrí de canciones aleatorias de diferentes ritmos. La gente se divierte con gran enardecimiento. -

Las cuatro de la mañana, llego el momento del ansiado corte de la torta de cinco pisos. Fotos, felicitaciones, augurios de un lindo suceso y como quién se dispone a cometer una travesura, nos fuimos escapando, para llegar a nuestro lugar de confort. El vestido blanco, lo desprendo bajando el cierre, hasta dejar ver su cuerpo y allí culminar el rito de prologadas horas. -

Continuará…


FIN DEL AÑO SETENTA

 




El viaje, como todo signo bueno en la vida, llega a su fin. Estamos tocando de nuevo este puerto que vi por primera vez hace años; el faro, allá en lo alto del monte, nos saluda y reiteradamente nos da la bienvenida. –

El amarre, esta vez, no es tan pomposo, rápidamente bajamos del inmenso buque y nos trasladamos hacia el hangar donde estaba el equipaje. Mi padre llama a un señor que tiene una camioneta de alquiler, nos trasladamos a casa con tres baúles y alguna maleta conteniendo los recuerdos y prendas obtenidas en esos cuatro meses por nuestra querida tierra. –

Desde casa, llamo a mi novia, que vive en el otro extremo de la ciudad y quedamos para un encuentro en su casa. Invitado a almorzar por parte de sus padres; entre besos, anécdotas y ocurrencias se hizo la tarde. En el portal, me despido con un beso prolongado y entusiasta. -

 En la noche, me junto con mis amigos en barra de boliche, jugamos unos partidos de billar, casín y carambola, unas ricas copas de caña y cerveza; se hicieron las doce. Mediante abrazos, volvemos a vivir nuestro mundo y mañana al mediodía estar prontos para abordar la tarea en el restaurante familiar. –

Mientras forjaba el sueño, pienso en este año setenta. Maravilloso año. Han sido muchas las cosas buenas y ningunas aburridas. Recuerdo la furia de la música disco; el impacto de figuras celebres por su fallecimiento; escándalos políticos a nivel mundial, pasando por largas dictaduras y el auge del terrorismo mundial; la revolución tecnológica que está cambiando al mundo…solo son algunos de los momentos perennes. –

Solo resta, tener un buen descanso para iniciar un largo camino de trabajo, esperando las fiestas tradicionales, donde el esfuerzo se hace cada vez más exigente. Pensando en una etapa futura con respecto a nuestro noviazgo. Planes y anhelos para formar una familia independiente. -

Continuará…

 

 


DE NUEVO, CRUZANDO EL OCÉANO

 





El barco es enorme y de gran lujo, bares en todos los niveles y cuatro restaurantes de categoría. Sala de cine, teatro y casino con conjuntos orquestados ofreciéndonos temas de época y bailes íntimos en sus noches de boîte. -

Con mi compañero de camarote, nos fuimos a cubierta, había comprado una botella de anís y quise compartirla. A medida que pasan las horas, la botella casi vacía y la noche en su máxima temperatura con un cielo estrellado infinito. La oscilación del buque y el licor hizo su efecto. Con cierta lentitud, llego al camarote y ahí mismo deposité mi cuerpo hasta el día siguiente. -

Hoy, la primera vez que almorzamos juntos, en el restaurante principal. El capitán todos los días, comparte con su presencia, en diferentes mesas. La cena es verdaderamente exquisita, esta todo galardonado con centros florales y candelabros de velas encendidas. Todo este festín, es honrado y anunciado por las autoridades del barco, su último viaje a américa, por lo tanto, el servicio es de primera línea. -

Estamos cruzando la mitad del océano, me siento en una de las reposeras que están en cubierta al lado de la piscina, esta vez tomando un rico coctel de frutas y recordando pasajes de mi estadía. -

 Pienso en una situación jocosa, cuando estábamos paseando por las tierras del andaluz:

“una noche gitana, en las cavernas blancas, entre fandangos, bulerías y copitas de jerez, se hizo la madrugada.  ¡Había llevado el coche! Al momento de pagar la consumición, busqué en el bolsillo del pantalón, no encuentro la cartera con el dinero, como me había cambiado, supuse, ¡lo había dejado en el otro…oh!!!  gran problema. Entonces le dije al mesero, mi imprudencia de olvido y que lo tenía en la guantera del coche y el accedió con mucha gracia…claro que en la guantera no lo tenía; pero como salir de este lio, abrí la puerta muy despacio  suavemente la  cerré, puse en contacto, arranque en primera y tomando una calle contramano, comencé a bajar de ese monte por calles empedradas lleno de grutas blancas…miré por el espejo retrovisor y unas ocho personas corriendo hacia mí, hago un giro en redondo, para poder despistarlos  y me encuentro que  la calle no tenía salida. ¡Paro el coche y uno de los gitanos me dice...!  se te ha caído la cartera con el dinero bajo la mesa. No tenía ni idea donde estaba. Dos se subieron conmigo, regresamos al mismo lugar, ya amaneciendo y allí me entregaron la cartera, pido disculpas, pagué lo consumido …diciéndome…la próxima vez, ve por las calles habilitadas, es más fácil y menos peligroso”. -

Otra situación, se originó cuando estábamos haciendo la gestión para embarcarnos. Se acuerdan que yo llevé un permiso por cuatro meses para poder estar en mi país y no ejercer el servicio, pues bien:

“mi padre, siempre tuvo  la ilusión de que me quedara, hiciera el servicio y forjara una carrera o un oficio y acopiar el resto de mi  vida en este país que me vio nacer…entregué los papeles al agente de emigración, me revisa el pasaporte y la cartilla donde figuraba el permiso concedido…aquí hay un asunto que con tanta buena suerte has podido saltar, mirándome a los ojos, me dijo…mañana seria el ultimo día de permiso especial trabado, de lo contrario tendría que retenerte y hacer cumplir la ley…suspiré por un momento, mientras mi padre y mi madre dejaban distinguir una sonrisa pícara”.-

Como les digo, situaciones de las cuales me he salvado con una ligera mella de suerte. -

Continuará…


DESPEDIDA Y EMBARQUE

 





Amanece, los rayos del sol penetran por la ventana entreabierta del altillo donde he pasado parte de estos meses. Me levanto muy despacio y miro todo el valle verde con sus caminos angostos, los mirlos aprontándose para deleitarse de los manjares de la cosecha. Una suave brisa acaricia mi cara, venerando una despedida. –

Derramo de una jarra, agua en la cubeta esmaltada de color blanco, que tantas veces humedeció mi rostro en tantas jornadas. Me dirijo a la parte baja; mis padres ya están prontos, mi padrino y mi tío, con ropa de paseo, esperan la llegada del señor de la camioneta grande, la rubia, como le decían, se acuerdan. Nos lleva a la estación de ferrocarril con el cargamento de tres baúles y allí dirigirnos en un trayecto por toda la noche hasta llegar al destino final, que nos regresa al país donde vivimos. –

Bueno…la despedida con mi padrino y mi tío, es de tremenda tristeza, abrazos, besos, llantos, sonrisas y no sé cuántos calificativos. Los rostros llenos de lágrimas, es el presagio por si volveremos a vernos. Ultimo aviso para subir al tren y allí sí, darnos el ultimo apretón para ascender a bordo. Desde la ventanilla un adiós con las manos agitándose hasta perderlos de vista. Caras tristes y silencio prolongado, nos trasladamos a nuestro camarote. Nos fuimos restableciendo de la angustia y poco a poco volviendo a la normalidad. -

Un llamado por altavoz, nos avisa que hemos llegado a la estación terminal, donde nos espera un bus para trasladarnos a la oficina del transatlántico anclado en el puerto. Despachado todo el equipaje; nos dirigimos a conocer esta hermosa ciudad con su puerto impresionante, donde alberga barcos de toda escala. Edificios elegantes de diseños ovales y floridos, anchas avenidas peatonales, llamadas ramblas, pintorescos mercadillos de alimentos diversos y selección de flores de todas partes del mundo. –

Una última comida juntos, en uno de los restaurantes más perdurable de la costa; es el epilogo de nuestra despedida a la península. Pasajes, anécdotas, momentos de júbilo y también de dolor; es nuestra receta, escrita con alegría por estos meses tan deseados. –

Ya nos toca subir al gran transatlántico, lentamente vamos tomando las escaleras, llegamos a nuestro nivel de alojamiento, mis padres a un camarote y yo a otro compartido con otro joven que retorna al país vecino con el nuestro. -

Comienza el desamarre y muy despacio la enorme nave se va alejando del puerto, una mirada más hacia atrás para llevarme, aparte de un cúmulo de fotos, una imagen en mi retina que jamás se borrará. -

 

 

Continuará…

 


CAMINO DEL PEREGRINO

 




Ya estamos en el mes de setiembre y durante este tiempo, luego del funeral de mi madrina; decidimos volver a la normalidad. Un señor, amigo de mi padre, que realiza trabajos de construcción, nos visita y junto a él y otros tíos y tías de mi padre, nos trasladamos por senderos a recorrer gran parte de la región. El camino del peregrino.  Llegar a una catedral donde supuestamente están los restos de un apóstol muy respetado. Gente de todo el mundo, realiza éste viaje tanto andando, en bicicleta o cualquier otro transporte permitido, para obtener la anhelada certificación. –

Es casi el mediodía, serpenteamos callejuelas empedradas muy angostas, hasta culminar en una gran plaza y allí, al costado una enorme catedral nos saluda con su repiquetear de campanas. Una muchedumbre sube y baja por las escalinatas, una enorme puerta se abre y nos deja ver la hermosura de su interior. Una enorme coba, cuelga de la nave principal y en lo alto del altar la imagen del predicador idolatrado. –

Las tres de la tarde y el apetito se hace sentir. Un tío de mi padre, nos conduce a una especie de fonda muy cerca de la plaza. Bajamos una escalera también de piedra y al final un enorme salón con grandes ventanales, donde se puede ver un gran parque con senderos al estilo laberinto y en cada intersección fuentes vivas con lluvias de diferentes estilos. Una larga mesa nos espera, para saborear las exquisiteces de esta zona. Platos diversos; mariscos, tortillas, pescados y chuletas de cordero con patatas. Vino en abundancia se vierte en pequeños cuencos de barro y así brindamos por un día hermoso y familiar. -

En breves días, regresaremos a nuestro país de morada. Culminado el banquete, abrazos mediante, tomamos diferentes caminos; nosotros hacia la casa del padrino, para acompañarle en estos días restantes y disfrutar de su tosca figura y tierna amistad. –

 

Continuará…

 


INFORME NO DESEADO

 




En plena carretera; como siempre, disfrutamos de pueblos y paisajes muy pintorescos; ingresamos a una ciudad amurallada. Un puente, es la entrada y en su cima, se observa una especie de quebradas rocas y al borde de ellas, casas colgantes con sus respectivos balcones. Siguiendo por sus calles, admiramos esta maravilla arquitectónica. –

Paramos para llenar de combustible el coche. Mientras mi padre espera que llenen el tanque; mi madre y yo, fuimos al baño de la gasolinera. Al regreso, vemos a mi padre hablando con un policía de tráfico. Esperamos que el oficial se retirara y de inmediato nos acercamos. La cara de mi padre, indica que algo triste sucedió. –

“El guardia de tráfico, nos acaba de ubicar, porque es portador de una lamentable noticia. Por intermedio de la radio principal de la península, llegada a la mesa central de la policía gubernativa, nos notifica que un familiar nuestro, ha fallecido. Favor de comunicarse de forma urgente para tener más detalles sobre el informe “. –

El perfil es impreciso. El teléfono es la única forma de llegar hasta nuestra familia, por lo tanto, fuimos a la central de la policía más próxima y allí notificarnos con el cuartelillo del pueblo, que quedaba a unos dos kilómetros y trasladarle el mensaje recibido, prontos para emprender el regreso. Avisarles nuestro arribo, antes de realizar los pasos pertinentes. -

La noticia, nos trajo un deterioro, pensamos que tal vez mi madrina, haya sufrido algún agravamiento, el interrogante estaba en nuestras reflexiones. La cara de mi madre, muy apenada. Mi padre y yo nos turnamos en la conducción. Marchamos sin parar, excepto para comer algo y reponer gasolina. Viajamos toda la noche, unos ochocientos kilómetros, nos separan de mi pueblo. -

Luego de catorce horas de carretera, llegamos a casa, es mediodía.  Gente de pueblos vecinos están por diferentes partes. Dejamos el coche en la parte del eirá. Entré lo más rápido que pude; en la parte de arriba está mi madrina, en su cama, cubierta de un lienzo blanco, con sus ojos cerrados y una leve sonrisa sale de sus labios; esa sonrisa que siempre estaba presente, aun en los momentos más adversos. Mi madre, se inclina sobre ella y la escena es de una tremenda congoja. Miro alrededor y no encuentro a mi padrino; le pregunto a mi tío y me dice:” él se fue al rio, no soportó tanta perdida”. Acto seguido, me dirijo al encuentro, donde por muchos momentos, fuimos testigos de tantas ocurrencias. –

“hola padrino…que hace sentado aquí, por qué no está al lado de la madrina?, me responde …” no puedo!!!...no logro imaginar que ya no está…no sé qué hacer…estoy muy perdido…fue mi compañera, siempre a mi lado…sé, que no le he manifestado el cariño que se merecía, pero mi valor estaba siempre con ella…la quiero mucho y ojalá tenga un buen descanso. Ella, ha trabajado mucho. Te pido, que te entiendas con tu padre, para realizar la ceremonia luctuosa en la forma más digna “. -

Este hombre de una presencia rígida, casi impenetrable, hoy desnuda su corazón y demuestra el inmenso amor que hay en su verdadero interior. -

 

Continuará…


CONTINUANDO EL PASEO

 




Dieciséis de julio, hora once de la mañana, la idea es ir a conocer los alrededores arquitectónicos. Padres, tíos, sobrinos, primos, unidos por una emoción de choques, recorremos sus calles, algunas empedradas, donde solo cabe un vehículo y donde los balcones están tan cerca uno de otro que sus habitantes pueden darse la mano. Largos paseos al lado del rio, con restaurantes típicos, brindan sus bocadillos, llamados tapas y de sus interiores se escuchan ritmos majos. –

Parques con fuentes luminosas y grandes espacios verdes, crean el agrado y la frescura en este mes de tanto calor. En uno de estos lugares, más precisamente en la salida de la ciudad; la despedida se hace eminente. De nuevo abrazos, besos y alguna penita, es la situación constante en cada una de nuestros encuentros. -

Tomamos rumbo al mediterráneo, hacia la costa llamada blanca, para acercarnos a una zona, supuestamente mencionada por un amigo de mi padre, cuyo comentario es sobre de un gran hotel que está a la venta y sería bueno de observar. -

Luego de siete horas de carretera, obviamente que con mi padre nos turnamos en el manejo, por lo tanto, es mucho más ameno, llegamos a un lugar único, frente mismo al mar. Nos alojamos, siendo ya muy tarde. Un baño reparador y cambio de ropa fue nuestra mejor decisión para un descanso apacible. -

Temprano, desayunamos en una de las cafeterías más hermosas de la zona, mesas en las aceras, con centros de flores, camareros muy elegantes y una mesa servida con tostadas, aceite de oliva y una salsa de tomate fresco, café con leche y el exquisito zumo de naranja. Una larga caminata por el paseo marítimo de este singular distrito, que simula a un gran balcón, contemplamos la maravillosa playa de agua cristalina y finísima arena. -

A vuelta del paseo, mi madre y yo nos fuimos de compras al centro mismo, mientras mi padre estaba reunido con el propietario del hotel y conversar por una posible compra, ya que la idea, de llegar a un acuerdo, su amigo, ingresaría en la negociación. –

Al día siguiente, mi padre nos comentó que el negocio es prácticamente imposible, por la diferencia de costo que ninguno de los dos está dispuesto a desembolsar. Siendo las cuatro de la tarde, partimos nuevamente, esta vez sin despedidas dramáticas, nos encaminamos hacia el centro de la península. -

 

Continuará…




SELECCION DE REMEMBRANZAS

 




Son las diez de la mañana, ubicamos nuestro equipaje en la maleta del coche, le doy un beso muy grande a mi madrina, que la encuentra un poco decaída, un abrazo a mi padrino y otro a mi tío. Con la conducción de mi padre nos internamos en la aventura de conocer diferentes comarcas, país que me abrió sus brazos nuevamente. –

Ponemos rumbo hacia la parte sur del país. Vamos a conocer a otro tío de mi padre a su señora y sus tres hijos. El recorrido es de aproximadamente de unos mil kilómetros. Por lo tanto, vamos a tener que hacer una parada alojamiento, pasar la noche y disfrutar de una cena tradicional de ruta, donde descansan los camioneros transportadores de encomiendes para distribuirlas en todas las regiones de la península. -

Luego de un reparador descanso, continuamos el viaje asombrándonos de los magníficos paisajes y pueblecitos atractivos que dejábamos a la izquierda y derecha de nuestro trayecto.  A eso de las seis de la tarde llegamos a la ciudad donde viven nuestros parientes. Una urbe de estilo árabe con una gran catedral y torres de distintos estilos. Un largo rio divide a la misma, varios puentes con estructura de hierro lo cruzan, carros tirados por caballos esbeltos, adornados con cascabeles, pasean a la gente de un lugar a otro. -

Llegamos a una explanada, muy cerca de una edificación circular, plaza de toros, estacionamos sobre la parte principal del coliseo y allí estaba esperando el tío, el menor de todos los tíos de mi padre. Mi madre ya lo conocía, para mí, era la primera vez. Haciendo de guía en su coche, nos traslada a su vivienda. Allí nos esperan la tía y los sobrinos, dos de ellos mayores que yo y una sobrina de casi mi edad, muy simpática. -

Nos hicieron pasar. Casa con detalles de la región, azulejos que adornan los pasillos, escaleras en caracol adornadas de macetas con coloridos malvones, cuadros que cuelgan de las paredes haciendo referencia a lugares regionales. Aquí, dicen…  “que el sol y la luna se enamoraron de la ciudad, por su color especial”. –

Como habíamos reservado un hotel, cerca de ellos; luego de una cena muy familiar a base de mariscos, tortillas, jamón y mucha cerveza; nos hospedamos, para vernos al día siguiente y disfrutar de esta ciudad encantadora. -

 

Continuará…

 


PREPARANDO LA GIRA

 



Mi llegada a la península ibérica, luego de estos años, quedó marcada por una autorización especial. En el transcurso de ese tiempo, tuve que estar a la orden de sus transacciones, por lo tanto, en el país que vivo actualmente, asumí registrarme en la embajada de la misma, para estar atento a cualquier convocatoria. Antes de emprender el viaje, hice el trámite, gestionando un permiso de cinco meses y concederme la entrada al territorio de origen, sin tener que prestar servicios en diferentes puntos, destinados por el alto mando. –

Dicho esta salvedad; mis padres, se dirigieron a una casa de venta de automóviles para obtener uno y poder manejarnos en una larga gira por la península, recorrer diferentes ciudades a lo largo y ancho del territorio. -

Mientras tanto, con mi padrino y mi tío, caminamos por lugares de mi niñez. En la parte del eirá, el lugar donde el patrón guarda sus herramientas, los carros. El hórreo de piedra y madera en el mismo lugar como testigo del tiempo, siempre firme en sus cuatro pilares de canto gris. Unos pasos más adelante, grandes tierras cultivadas, unas de trigo, otras de maíz, otras de coles, lechugas, patatas, otras de verde hierba para la comida de los animales y más abajo, el rio. Ese rio que tantos recuerdos me trae, los prolongados baños en el verano y ver las truchas saltando en sentido contrario. -

Mi tío trajo consigo unos bocadillos de tortilla y unas cervezas dentro de un canasto de mimbre, nos sentamos los tres a orillas del mismo y hablamos hasta el anochecer. -

Volviendo a casa, un auto de color blanco, está en la puerta de entrada, mis padres lo han comprado y con él nos iremos de carretera durante dos meses y conocer muchas comarcas. -

 Luego de la cena, me encamino a visitar al vecino de atrás de la casa, donde vive, al menos espero mi belleza. Toco a su puerta y me recibe su madre, un enorme abrazo al vernos, nos trasmite la nostalgia de tantos años. Nos hace bien. Pregunto por ella y la respuesta es… “está ausente, ha emigrado a las islas sajonas, hace unos cuatro años, se encuentra estudiando y no sabemos si desea volver “. Una presión recorre mi cuerpo y al mismo tiempo la alegría por saber de ella. -

 Regreso cabizbajo a casa, diciéndome…” por qué, mi tristeza, le deseo lo mejor, fue un instante en nuestras vidas, donde realmente sentimos lo más bello del amor, ese amor inocente, cristalino como el agua del rio y tan fuerte como las rocas al ser golpeadas indefinidamente”. -

 

Continuará…


UN ABRAZO MUY ESPERADO

 


Siendo el mediodía de finales de junio; tomamos el tren que nos lleva al lugar de origen, la ansiedad es total. Son las nueve de la noche y los silbatos del tren dan por concluido el recorrido en el andén de la ciudad cuando niño, recorrimos muchas veces con mi madre. -

Salto del tren y enfrente a mí, una persona elegante, alta con traje negro y una gorra con un hilo en su parte central, llamada borla, muy ingenioso, extiende los brazos; es mi padrino, nos estrechamos en un gran abrazo sin tiempo, nos miramos y de nuevo otro gran apretón cada vez más intenso. Mis padres mientras estaban en el vagón de equipaje, recibiendo todas las pertenencias traídas del otro lado del mundo. Se acercan y de nuevo se repite la escena con mi madre y mi padre. Este encuentro de tantos años de ausencia, se revierte en lágrimas de felicidad. Mi padrino, nos presenta a un vecino que lo acompaña, él tiene una camioneta, llamada rubia, de gran capacidad. Cargamos todo en ella; el señor, mi padrino y yo en la parte delantera y mis padres en la parte de atrás. -

Comienza el recorrido hacia mi querido pueblo, pasamos por la puerta de mi escuela, el salón de baile, donde mi madre a veces me traía a disfrutar de grandes orquestas, la iglesia donde tantos domingos y fiestas, fue el lugar de reflexión y esparcimiento. Llegamos a casa, otra emoción sublime, mi madrina y mi tío nos esperan. Que momento mas significativo, que vibración, veo a mi madrina un poco encorvada por su edad. Mi tío tan joven, pues la diferencia de edad entre los dos es de tres años. Entro y estoy como regresando al pasado, la casa sigue igual, la misma que he dejado hace quince años, eso sí, con luz eléctrica. –

Que noche tan emocionante, tan sublime, de tanta añoranza. Nos pusimos cómodos en nuestras habitaciones, la mía el lugar de siempre en el altillo, mis padres un dormitorio preparado para la ocasión, es decir el lugar donde se faenaba el cerdo, ahora se convirtió en un hermoso dormitorio, una ventana hacia la parte de atrás con vista a los montículos de paja. Para culminar la noche, sobre la misma mesa donde se guardaba la harina, un mantel bordado, nos espera con cuencos de sopa espesa oliendo a tocino, un buen pan de mollete y unos cantarillos de vino ribero. -

El momento es propicio para entregarle el regalo a mi padrino. Se lo presento en una caja y al abrirla se encuentra con el televisor, traído de la atractiva ciudad, llena de luces y de edificios deslumbrantes. Su alegría es inmensa y por primera vez veo sus ojos humedecidos, se levanta y otro abrazo aprieta mi cuerpo, llenando mi corazón de cordialidad y recogimiento. –

 

Continuará…


RUMBO A LA REGION LUSA

 



Nuevamente la despedida de los familiares, se hace cada vez más afligida, pues ya es la segunda que nos toca. Otro de los primos de mi padre, se ofrece muy gentilmente a llevarnos al aeropuerto. Son las once de la noche. Casi una hora, demoró el recorrido debido al intenso tráfico; la terminal aérea de la compañía es cuatro veces más grande que la nuestra; abrazos mediante nos despedimos y un pronto regreso. Maletas en mano, nos dirigimos hacia la compañía que nos transporta desde el comienzo. Tramites de desplazamiento, despacho de equipaje, tarjetas de embarque; nos llevan a una puerta de acceso y desde allí un autobús hasta llegar al análogo avión.

El despegue, se hace muy formal debido a la cantidad de aeronaves que entran y salen, luego de unos treinta minutos de corretaje, levanta vuelo y mis ojos desde la ventanilla, no dan crédito lo que perciben, es un paraíso de luz, jamás idealizado y el capitán lo sabe; hace un circulo muy amplio, inclinando las alas para disfrutar esta ciudad a punto de abandonar, un laberinto grandioso de luces. –

La duración del vuelo es de aproximadamente unas siete horas, es decir que llegamos con las primeras luces de un nuevo día. Llevo conmigo presentes para mis padrinos y mi tío, entre ellos un hermoso aparato de televisión, de tamaño pequeño para que puedan disfrutar de programas y noticieros. –

Con un delicioso desayuno, estamos aterrizando sobre el suelo de esta región tan encantadora y señorial. Nuestro equipaje, se encuentra en el despacho de salida y desde allí nos trasladamos en taxi hacia el centro de la ciudad, un hotel de estilo medieval, nos espera. Nos asignaron dos habitaciones. La mía es enorme y una ventana de dos hojas, deja ver una ciudad realmente pintoresca, cuyos tejados de color terracota, asienta una pincelada obtenida del mejor paisaje urbano. -

Un descanso hasta el mediodía, nos cargó de energía para recorrer sus calles y trasladarnos en bellos tranvías a través de diferentes zonas, hasta llegar a una plaza y allí deleitarnos con los manjares más tradicionales. –

Esta noche, los tres, decidimos quedarnos y cenar en el hotel. Estar juntos y conversar sobre lo percibido hasta ahora, pensamientos de gran regocijo llegan a nuestras reflexiones, brindamos con el exquisito vino dulzón y nos deleitamos con un plato principal, llamado; bacalao. Mañana en la mañana, nuevamente arrancaremos otro vuelo, pero esta vez de una hora, para luego tomar un tren de larga distancia y llegar a la estación de mi querido pueblo. -

 

Continuará…

 


DESDE LA MAÑANA A LA NOCHE

 




Antes de partir; vamos a recorrer diferentes puntos de esta ciudad asombrosa. Son las nueve de la mañana, uno de los primos, nos traslada en su auto formidable, de siete plazas a un gran parque, de vasta vegetación de la gran urbe. Allí descendimos y comenzamos a transitar a paso lento por las diferentes sendas que rodean, islas de patinaje, lagos, grandes espacios verdes para disfrutar del descanso y pequeños parques de juegos para el jolgorio de las criaturas. Muchos carros, con toldos a rayas verticales blancas y rojas a una distancia de cincuenta metros, nos brindan bebidas y comidas rápidas. –

Un parque, dentro de una inmensa ciudad, llamada también el pulmón verde, abarca una gran extensión, donde predominan los paseos de relajación y las transitadas bicicletas. También allí, están ubicados grandes restaurantes, en uno de ellos, saciamos nuestro apetito. –

Llegada la noche, nos dirigimos al centro comercial por excelencia. Una verdadera avalancha de transito nos deja perplejos con un andar insaciable. Grandes comercios con escaparates alumbrados en tubos de neón. Artistas callejeros con sus jazz y blus, le ponen sonido a tanto trajín. –

Para culminar nuestro recorrido, el primo nos sumerge en un bar típico de la zona, donde degustamos distintas bebidas, cerveza artesanal, whisky de malta, cocktails de lo más originales, acompañados de pequeños platos de ensalada, sándwiches de ternera y bollitos salados. –

Llegó el día de alzar el vuelo. Me queda el recuerdo, de haber disfrutado muchísimo de esta ciudad tan cosmopolita. Un sueño hecho realidad; pues cuando era pequeño y corría por aquellos caminos de mi pueblo, mi ilusión de ir a américa, era ésta; muy semejante a las postales que vendían en las calles, donde mi madre me cargaba para tomar el chocolate, sacar fotos y enviarle a mi padre. -

Me voy con el enorme placer de haber vivido esta semana intensamente y la cantidad de rollos fílmicos que duermen en mi pequeña maleta, ejecutadas con mi agraciada primer cámara. –

 

Continuará…