Luego de la noche nupcial, los cuerpos entraron en prolongado reposo, hasta que las primeras luces del alba, iluminando nuestras siluetas. Un buen desayuno, nos fortalece, para emprender el viaje hacia el aeropuerto e iniciar nuestra luna de miel. -
El destino. Volar hacia el país vecino,
visitar sus sierras emblemáticas, estupendos estuarios, nacidos por magia de la
naturaleza. En este lugar, los días y las noches son únicas, paseos por las
sierras, paseos en barco por el inmenso lago, lugares de origen indígena,
laberintos eternos, perpetrados por el entorno mismo y abundantes
restaurantes con variadas cartas de menú, pensado y elaborado, para el disfrute
de los recién casados. -
Con el correr de los
meses, llegó el día diecinueve de junio. Mi equipo de fútbol, sale campeón de
clubes. Mi primera alegría deportiva. –
Hoy, es el día de la
gran hazaña, mi hermoso cuadro , se mide con el vice campeón de las europas.
El campeón, en ese entonces, es un equipo de los países bálticos. Por motivos
que no recuerdo, no se presentó a jugar con el mío. Los partidos son de ida y
vuelta. En la primera fase fue un empate y la segunda se juega en el inmenso estadio
centenario, de mi ciudad. -
Veintiocho de
diciembre, me encamino hacia el estadio deportivo, con la alegría de ver la
final del mundo de clubes. Provisto de mi radio portátil y una bandera con los
colores seguidores, me traslado al lugar donde se encuentra mi siento, parte
medio del estadio. La ubicación es excelente, rodeado de aficionados de corazón
tricolor. - Las veintiuna horas, jueces y jugadores salen al campo de juego. Vítores
y aplausos en las sesenta mil personas, hacen vibrar todo el coliseo. El toque
del árbitro, da por comenzada, la colosal disputa, para obtener el ansiado
trofeo de nivel mundial. A los treinta y cuatro minutos, estalla el primer
grito de ¡goool!, el público salta y aplaude.
Así se llega al término del primer tiempo. -
Comenzar el segundo tiempo; de nuevo, el
artillero, así le llaman, hizo el segundo gol. La algarabía es inexplicable, voces enriquecidas, dan rienda suelta a tremendo júbilo. -
Cuando existe un ferviente admirador del fútbol;solamente él, entiende el significado en su corazón, en su mente. -
Gran susto. En una carga desenfrenada, el
equipo visitante descuenta. Partido dos a uno. Cuarenta y cinco minutos y un
poco más de descuentos; el réferi, toca su silbato y da por finalizado el gran
encuentro. -
Aleluyas,
serpentinas, papeles picados con los colores del equipo, que el viento se encarga
de llevarlos por las diferentes tribunas. Manos al cielo saludan a los
gladiadores, mientras dan la vuelta olímpica. -
Llevo en mi mente,
uno de los mejores momentos deportivos, muy disfrutable. Una copa, de casi un
metro de alto, resplandece, bajo los focos del estadio, dejando una estela de
orgullo y lealtad deportiva. -
Continuará…