Estimados blogueros, me permito una pausa por las fiestas venideras y reencontrarnos en el próximo año con más momentos y diferentes senderos.-- MUY FELICES FIESTAS PARA TODOS !!!
Jueves, veintinueve de marzo del dos mil dieciocho, siendo mediodía; nuestros huéspedes, nos esperan en una cafetería del centro comercial, muy cerca del hotel, obsequio de nuestra parte, para disfrutar de la ciudad. -
Auto mediante, nos
dirigimos a una zona muy verde; un parque al oeste de la urbe. Sobre las
márgenes del arroyo que lo circunda; obras maestras de la arquitectura, tales
como un gran hotel, construido en mil novecientos doce, de gran elegancia. Un
castillo del mil ochocientos, siendo el más hermoso de la ciudad. Un gran
jardín botánico, delicia de los viajantes más exigentes y un lugar muy
atrayente para los niños. La residencia presidencial, creada en el mismo año en
que nací; es el hospedaje de muchos presidentes y recepciones oficiales. Este gigante
lugar; es conocido como, el pulmón de la ciudad. -
En sus instalaciones,
existe un predio marcado por tradiciones culturales con diversos espectáculos y
actividades. Combina exposiciones rurales, conferencias y espectáculos
musicales; concurso de destreza hípica, gastronomía y otras atracciones para el
deleite del público. Y hoy, es un día de ellos, por lo tanto, la invitación
está hecha. El primer paso es, recorrer todo el recinto. Asistiendo a nuestros
queridos invitados, con el anfitrión de mi nieto que, no le alcanzan los ojos
para ver tantas artesanías, globos, molinillos de viento, caballos y maquinas
gigantes para la agricultura. Su paseo se desliza de brazo en brazo y él, muy
jovial lo disfruta. –
Es la hora de un
pequeño descanso. Reservamos mesa para los cinco, en uno de los diversos
locales adaptados para el evento de feria. Una gran parrilla giratoria, nos
invita a degustar carnazas de diferentes lugares del país. Pedimos una fuente
con carnes seleccionadas, ensaladas y un rico puré de papas para mi nieto;
bebidas gaseosas y vasos de cerveza cruda. Sentado en la falda de mi compañera,
el niño de un carácter radiante, disfruta de su comida…le pregunto…te gusta? y él; en lenguaje de señas, levanta sus dos
manitos, las mueve abanicando, modelando estar todo muy rico. -
Su madre, aprovecha
la oportunidad, para sacarse fotos con las personas vestidas de época y
llevarse consigo un hermoso recuerdo de su querido país. –
Un lindo postre de
helado artesanal, con gustos elaborados del país; es el pasaje para continuar el
paseo por diferentes stands, con sus típicas entidades representativas. –
Ya de nuevo en el
hotel; nos dimos besos y un hasta mañana; para continuar disfrutando de la
simpática compañía. –
Continuará…
La vida, no deja de sorprenderme. Estoy saboreando un cremoso café en uno de los restaurantes más selectos del aeropuerto; este lugar de tantos encuentros; de idas y venidas. Cuando sales, llevas un sin fin de sueños para el viaje y cuando vuelves, traes el mundo hacia él. –
Miro por el gran
ventanal y una enorme nave va acariciando la larga pista de aterrizaje, hasta varar
en la manga de salida. Dejo el importe del café sobre el mantel y me dirijo
hacia la planta baja donde, un gran letrero anuncia “bienvenidos”. -
En el hall, me
encuentro con mi hija mayor y mis dos nietos, esperando por sus tíos, hermana, cuñado
y sobrino. –
Se abren las puertas
automáticas, aparece mi hija con su compañero y en un cochecito azul; la
dulzura de mi nieto con carita sonriente. –
Me dirijo a su
encuentro, lo alzo en mis brazos y lo ciño junto a mi pecho; sentir el latido
de su corazoncito; ese corazón que vi y aprecié cuando estaba en el vientre de
su madre. –
Todo es regocijo;
abrazos con mi hija y yerno, mi hija con su hermana menor, mis nietos
primerizos rodeando a su primo, acariciándolo sin cesar. -
En forma muy amable; mi
dulce compañera, me ha ofrecido su transporte, en una versión nueva; pues, hace
unos meses, ha efectuado el cambio por …un full equipe…así le dicen. –
Mi hija mayor y su
hijo menor, suben a un autobús que los llevan a su destino. -
Junto a los
visitantes y mi nieto mayor que, no se separa ni un segundo de su primo,
tomamos la ruta hacia la casa de su abuela; lugar de permanencia en su breve estadía.
–
Continuará…
El año dos mil dieciocho; está perceptible por el más cálido jamás registrado. El efecto invernadero en la atmósfera, alcanza niveles récord y las cotas de gases siguen aumentando. -
Luego de mi cumpleaños;
donde quedaron moldeadas en mi retina, imágenes inolvidables; llega el momento
de una nueva década; una década de esparcimiento, junto a mis seres queridos,
con amigos y a mi lado; el amor espontáneo, mi rosa del desierto. –
Febrero; pleno verano;
con su hermana y cuñado, sumados a la aventura; es el inicio, para disfrutar un
fin de semana en un lugar muy al norte; límite con el país vecino. Una hostería
del siglo pasado; reservación mediante. -
Sobre el mediodía,
arribamos con nuestros dos vehículos; recibiendonos en sus largas y cálidas
galerías. Aparcamos en la parte posterior, rodeado pequeñas y elegantes palmeras; una obra de
arte por el equilibrio y la armonía. En la parte superior, podemos apreciar la réplica
de antiguos herrajes y barandas de madera torneadas artesanalmente con su forma
y color, proporcionando una calidez al visitante. Recepción mediante; nos conducen
a la parte superior; nos hospedan en sus habitaciones, con una vista formidable
a las praderas; deseándonos una feliz estadía. –
Acto seguido; nos dirigimos
al salón comedor. -
Un restaurante
coronado por una gran chimenea, para las estancias invernales; el ambiente
evoca esplendores de otra época; la combinación de sus muros de piedra, candelabros
con luces tenues, crean un entorno ideal, para una degustación de comidas equilibradas.
Aceptamos una variedad a la carta y una botella de buen vino de la comarca.
Alzamos nuestras copas y el repiqueteo de los cristales, anhelan una vida armónica y renovada. -
Mediante un descanso
reparador; hacia la tarde, un encuentro con la piscina exterior con sus
elegantes reposeras de madera, nos invitan a un pleno descanso con salpicones
de zambullidas en la fresca agua. El astro rey va acariciando el horizonte,
para dar paso a la sombra y con ello, el chispeo de las estrellas. Un buen
descanso, es lo mejor para luego deleitarnos de una cena sin lapso. La
sobremesa, se extiende en un paseo por los magníficos caminos, iluminados por
faroles de época; recorremos sus alrededores, engalanados por bellos cocoteros,
hasta llegar a un punto de reserva. Una mesa torneada de mantel blanco; sobre
ella, una cubeta plateada y en su interior una botella de champagne con cuatro cálices;
gentileza del alojamiento. Charlas sin tiempo, hacen de la estadía una aceptación
amistosa. Un lugar para disfrutar de los placeres de la vida, abriendo nuestros
sentidos; coexistir con la naturaleza; encontrarnos con gigantes piedras que
dan historia a millones de años. Nos sentimos muy a gusto y en paz. Constituimos
un grupo afinado y le ponemos nombre y sello; a partir de hoy, somos…” Todos por el brunch”. –
Continuará…
Diciembre; del dos mil diecisiete, conmemoro un compendio de festejos por mis setenta años. Estoy a veinticinco mil quinientos cincuenta días de mi nacimiento y quiero festejarlo por lo más profundo. –
A lo largo de mis
años; he festejado muy pocas veces mi nacimiento y ahora quiero manifestarle a
mi vida, ese instante de pequeños recuerdos, junto a mis seres queridos y gente
que me ha ofrecido su hospitalidad y amistad. -
Una invitación
sorpresa de mi hija mayor; me conmina con un agasajo en su casa, junto a mis
nietos y disfrutar de un día distintivo. Una enorme torta con el numérico de
los setenta, sobre un mantel blanco y cuatro copas de champagne, me da la
bienvenida. El cariño brindado por ellos durante este tiempo, me colma de placidez
a más no poder. A mis setenta años; el período, es muy halagador. Entre
comentarios, anécdotas y momentos curiosos; levantamos las copas y un brindis,
por los que están lejos, por los que no están y un chasquido muy fuerte por
nosotros cuatro. –
Sábado a la noche;
gracias a mi dedicada compañera brindándome su casa; dispongo de su morada para,
festejar mi segunda parte del agasajo, con personas muy allegadas al núcleo de
amigos. Con la presencia de sus hijos, hermana y consorte, sobrinos y gente muy
amiga; comienza la fiesta con apetitosos entremeses, previamente elegidos por
una confitería de renombre capitalino, con servicio de personal especializado.
Música circunstancial; la fiesta entra en la medianoche, mientras una suave
llovizna, nos invita a una pausa. –
Alzo mi copa y todos
al unísono, me imitan levantando las suyas. Me anhelan muy feliz cumpleaños y
que tenga un largo pasaje a recorrer en esta nueva senda que, el destino me ha
ofrecido. –
La casa va quedando
envuelta en hermosos momentos vividos…hasta quedar con mi compañera de bien y
entre los dos, iluminados por las luces de un globo de cristal; descorchamos
otra botella del burbujeante liquido achampanado; nos sumergimos en un sillón y
soñamos con una nueva vida, una vida que regocije nuestros sueños, rodearnos de
gente que nos quiere; viajar a lugares fantaseados y comenzar un nuevo mañana. –
Continuará…
El año dos mil diecisiete; está marcado por intensos disturbios a nivel mundial. Violencias terroristas, inseguridad política y fenómenos naturales, estamparon el pulso del acontecer internacional. –
Pero no todo es
negativo. Hoy cumple un añito; un niño, con el cual he pasado hermosos días de,
haberle acompañado en su niñez, en sus primeros pasos y en hermosas salidas de
cochecito a las plazas, en busca de hamacas y juegos. Es el primer nieto de mi
rosa del desierto; un pétalo muy deseado y concebido. -
Las cuatro de la
tarde de, un sábado de setiembre; club de regatas, mirando al mar; una gran
barbacoa, con mesas y sillas al aire libre; da comienzo el festejo con
exquisitos sándwiches, deliciosos saladitos, refrescantes bebidas y como plato principal,
hamburguesas artesanales con elaboradas salsas de apetitosa degustación.
Mientras tanto, el niño cumpleañero; juega con otros de más edad, bajo la
atenta mirada de sus padres, abuelos, tíos, primos y demás allegados. –
Llega el momento tan
ansiado de soplar la velita. Una torta muy bonita adornado por una camioneta y
varios personajes. Se ve deliciosa; hecha por su abuela paterna. Unos globos y
banderines con el slogan de, feliz cumpleaños, cuelgan de la pared. El niño en
brazos de su hermosa madre, se muestra inquieto ante tanto movimiento, con una
mirada vivad y encantadora. –
Antes de dividir la
torta, viene la clásica foto; alternando amigos, parientes más cercanos; hasta
llegar el instante de, la foto más emblemática; el niño, sus padres y los abuelos.
Yo, me encuentro enfrente, sacando fotos con el celular; hasta que su madre me hace
seña de, aproximarme al núcleo. Gran sorpresa; accedo con cierto nerviosismo y
me instalo al lado de su abuela…en eso; el niño me ve y… en un salto de
acrobacia, deja los brazos de su madre para acudir dulcemente en los míos;
poniendo su carita en mi cuello…en ese instante, sentí mi corazón agitarse de manera
poco explicable; lo abrazo con firmeza…un regalo de amor increíble…le doy un
beso grande en su mejilla rosadita y se lo entrego nuevamente a los brazos de
su madre. -
Luego de la foto; me aparto con los ojos brillosos
por el escenario y el cántico de cumpleaños feliz… apagando la velita de la
ilusión. -
Vivir este momento;
es un estímulo ofrecido de la vida. Con el permiso de sus padres, me convierto
en su abuelo de corazón. –
Continuará…
Las situaciones tristes; a veces, vienen acompañadas de noticias alentadoras; una de ellas es el nacimiento de mi cuarto nieto. Una video llamada; brota la imagen de mi hija con su deseado tesoro. Un nuevo ángel llega a la familia en esa tierra; donde, reina la alegría y el perfume de azahares; un ser pequeño alegra los ánimos de quienes estamos pendientes de sus movimientos con gestiones articuladas, sollozos y sonrisitas. –
Trece de setiembre
del año dos mil dieciséis; recibo la delicada noticia y celebro el instante de
su nacimiento. Este mismo año, en los meses de abril y mayo; corteje su embarazo;
en uno de los viajes realizados a mi tierra natal. La compañía tan especial,
estuvo marcada por salidas a los controles maternos y en uno de ellos, me traje
la imagen de la ecografía; proporcionada por la doctora. Que inmensa alegría,
verlo impaciente en el vientre de su madre y ella; con su carita guapa brillando
de bienestar. –
En esos días tan
especiales; antes de mi retorno; disfrutamos con su compañero y futuro papá, instantes
inolvidables. Cuando la futura madre estaba de ánimo paseandero; partíamos a
parques y ferias. El lugar donde viven, apartado del centro de la ciudad; es un
meandro de fuentes con sus callecitas de albero, circundadas con espesas
florestas verdes, dándole tonalidad a sus jardines. Un lugar asombrosamente
lindísimo; donde lo único urgente es… vivir. –
Continuará…
Tal vez; hoy, es uno de esos días; que, no quisiera estar presente. La situación en la cual me encuentro, me llena de angustia. No es fácil del valor a tomar; la cremación de mis padres. –
Sentado en el pasaje que va rumbo a la cámara, especialmente
estampada para tal motivo y a la espera de entregarme la urna cineraria, permitiendo
mantener en óptimo estado, sus cenizas. La urna elegida es; una sencilla bolsa
de color sombrío; para contener los remanentes de ambos cuerpos. La demora;
según el encargado del crematorio, es de aproximadamente tres horas. Mientras
tanto, me dirijo al exterior del edificio; me apoyo en un banco de hierro labrado;
miro al cielo y un sol radiante resplandece en mi cara. Pensamientos de mis
mayores, en mi acongojada mente. –
Es para mí; un instante, si bien dolorido, a su vez eminente;
poder encantarme durante mucho tiempo con el cariño que me han brindado; sus
consejos y su amplio apoyo para tener una vida digna. Nacidos en otras tierras;
conmigo acuestas, buscando una existencia más opulenta; dejando atrás años de abnegación.
Luchando juntos para darme una educación y acarrear el soporte para el sustento
del hogar. -
Me siento orgulloso de haber tenido padres durante este
tiempo. Llevo lo mejor que me han brindado; el amor absoluto, ese amor que se
mantiene en el tiempo y poder brindarlo a mis incondicionales. –
Gracias a la gentileza de mi venerada compañera; ofreciéndome
su auto, para transpórtalos a un lugar asignado anteriormente. La llamo por
celular a su trabajo, le pido si es tan amable de acompañarme y ella con su
gran delicadeza, asume su presencia. –
El recorrido, es largo; nos lleva tres horas de trayecto. Al
cabo del mismo, llegamos a un lugar de la costa oceánica; donde casi todos los
veranos; mis progenitores, pasaban sus vacaciones. Un lugar de extensa playa
con suaves y blancas arenas; rodeada de acantiladas y enormes rocas, talladas
por las olas a través de los vientos. –
Desciendo del coche con el compromiso de, esparcir sus
cenizas a las aguas internacionales. Mi dulce asistente; con firme decisión;
decide que, tenga una despedida en ritual familiar. Abro la cremallera del
contenido y dejo que el viento se encargue de llevar las cenizas hacia la inmensa
masa de agua; sus partículas flotan sobre sus crestas; cual barca balanceándose,
hasta perderse en el horizonte, llevando consigo la carga inmensa; llena de esfuerzos
y amores, con destino a la tierra que los vio nacer e ir a su encuentro. –
Continuará…
Febrero; día dos, del año dos mil trece; dejo de ejercer mi actividad comercial para ingresar a otra ronda; el camino de la pausa. Una tregua bien merecida por el recorrido de todos estos años. –
Cuando el ser humano,
completa una etapa de su vida y tiene el beneficio de expresar sus inquietudes…está
bueno, que se cumplan. Creo ciertamente obtener el premio a todo el trajín; de
una forma u otra entro en su aposento, a medida que las circunstancias así lo necesitan.
Ahora es hora de sueños; si, esos que permanecieron a la vera del sendero y no
hubo tiempo para observarlos. -
Mis sueños; son
pasiones, son praderas de flores ataviando montañas, amaneceres brillantes
asomando horizontes. Son sueños con aroma de rosa, percibiendo la fragancia de
la mujer amada. Echar una mirada al entorno y valorar los repasos con aciertos.
Los sueños de mi vida, son profundos, descubren el poder de vivir, dejando atrás
los miedos; tener los ojos bien abiertos, en sueños despiertos. –
En la casa de mi
madre, reina de un silencio alargado. Si bien, luego de su partida he pasado
muy buenos momentos con mi rosa. Momentos únicos; llenos de magia, energía y
una muy buena estadía de amor acumulable. -
Su estructura arquitectónica
y sus recuerdos; llegaron a la medida de desmontarla y llevarme los excelentes
recuerdos vividos desde mi adolescencia. -
Y hoy; siete de octubre;
queda estampada la venta y el comienzo de una nueva vida. Junto al amor que brotó
en las arenas del desierto entregándome sus pétalos color rojo, para continuar
adornando el jardín de la…felicidad. –
Continuará…
La toma de decisiones en este año dos mil trece, van llegando a su conclusión. Luego de unos cuantos escritos, en idas y venidas al juzgado; llega el día clave en mi anulación matrimonial. La noticia se encuentra en el despacho de mi abogado. Otorgo el pago del saldo restante. Me entrega el original, dictado por el juez de la causa; me dirijo al exterior del edifico y cuando llego a la acera; miro al cielo y doy gracias por haber concluido este pasaje tan desapegado. –
Siempre va a existir
una causa y un efecto en todo orden de la vida. La formación de una familia, es
una causa de pensamiento moderno, que muchas veces lentamente, se va
abandonando. Ese conjunto de seres a la cual llamamos familia; viviendo en un
mundo llamado linaje; esa institución traspasando los siglos, va en camino
hacia el fondo de un movimiento enigmático. –
He dedicado mucho
tiempo venerando por esa causa; liberando fuerzas y modelos inestables; solo
acierto en comentar que, debe existir una fuerza opuesta al compromiso, a la
entrega, a la alegría; de ser así; no encuentro explicación. –
La duración, comienza
a debilitarse y al no estar presente en cada latido, culmina precipitándose en
lo más profundo de la incomprensión. Continúo intentando, quebrar muchas lanzas
por esta causa, siempre colocando un camino de alfombras en los desiertos de
adversidades para no dañar la esperanza y navegar en un mar de brisas
aromáticas. –
¿Por qué?; poco a
poco los integrantes van tomando caminos diferentes; algo está fallando? …la convivencia;
no creo, es lo más hermoso… ¿el amor muere? no.…no muere, de pronto se va disipando,
pero siempre vuelve. El amor, siempre está; es un don divino del ser humano. –
Mientras continúo
caminando por las aceras de la ciudad; miro mi mano izquierda y en mi dedo
anular, la alianza de compromiso con una persona que, durante muchos años me ha
acompañado bajo un velo oscuro. Este círculo de oro blanco, que simboliza el
vínculo infinito, que no tiene principio ni fin. Le llegó el día; dejarlo
abandonado a merced de los transeúntes. Pidiendo un destino más merecedor; en
alguien que, realmente lo necesite y lo disfrute un buen instante tanto, como
estoy disfrutando este momento, pensando en mi rosa del desierto y envolverme
en su exquisito y penetrante perfume.-
Continuará…
La relación con mi anterior pareja, se torna cada vez más absurda; cuestionamientos desprolijos, han resuelto la venta de nuestro apartamento y así desmantelar situaciones nada atrayentes.
La operación se hace
en términos austeros; puesto que, mi cincuenta por ciento, adquiere la mayor
parte del importe, mediante su profesional por razones establecidas. -
Asesorado por los míos,
llego a la conclusión de acceder a su petición para no prolongar mas
situaciones jurídicas y continuar dilatando la venta. -
Concluido los
términos; estampamos las firmas, llevándonos cada uno el importe asignado.
Solamente el saludo a los profesionales, dejó este capítulo saldado, con la
imagen de indiferencia en los protagonistas. -
A todo esto, comienzo
a transitar con mi nuevo amor; momentos únicos, dejando atrás instantes nada
atractivos. –
Visitamos lugares de
encanto por la costa oceánica del país. Asignamos, un lugar de pescadores
artesanales; casa de madera en lo alto de un amarradero, mirando las extensas
aguas. Sus comodidades están representadas por pequeños recintos y ventanas miniatura,
sus cristales sucios, salpicados por la mezcla de arena y lluvia. Dejamos las
pertenencias en el suelo y escalera mediante con sus barandas tambaleantes, nos
lleva a una morada de duendes. -
Vulnerables; con una
noche de estrellas y el solo resplandor de la luna a través de las diferentes
formas de nubes; bañan nuestros rostros deteniendo el tiempo, acortando las
horas y los silencios; acercando nuestros labios, mientras nos abrazamos
dejando surcos con nuestras manos. -
“…engalánate de ropajes con
tonalidades y cincelemos de promesas el encuentro. No dejemos la historia
inconclusa; pues el silencio, coquetea voces socavando los pensamientos”. –
Continuará…
Luego de haber permanecido durante unos hermosos días con mi nieta y también con mi hija menor; hoy veintitrés de julio; caminando por la feria vecinal en busca de frutas y verduras; mi celular, comienza a sonar… la misma proviene de la residencial. Hola señor…le comunico que su madre, no se ha despertado y continúa en ese estado…por favor, concurra a la brevedad. -
Dejo las dos bolsas
de legumbres y frutas en casa, y me dirijo rápidamente al lugar de sosiego. La
veo en el lecho con los ojos cerrados; su cara, está blanca como la nieve, mostrando
una leve sonrisa; la beso en la frente, aún cálida. Tomo su mano en un momento
de privacidad y mis pensamientos proyectan senderos de vida. Mirándola detenidamente;
pienso en esa existencia de esfuerzo y trajín junto a su compañero inseparable,
esperándola en el infinito, para abrazarla. –
La rosa más querida
de mi jardín, se cansó y no quiso que los rayos del sol, la siguiera alumbrando. Se fue despojando lentamente en el andar del tiempo, hasta caer
desplomada en las ásperas arenas de la duración. Para mí; es el instante; si
bien dolido, haber compartido su amor, sus consejos, su pícara mirada y sus
dichos tan oportunos y graciosos. Esta rosa; fue deshojándose poco a poco,
dejando el aroma de sabiduría, para compartirla a lo largo de los años. -
Solo resta decir que, me siento muy orgulloso de haberla
tenido durante este período. Luego de sesenta y cuatro años junto a ella; me
llevo lo mejor de su bravura y el deseo en su otra vida; satisfacción de su
reinado. –
Besándola nuevamente
en la frente; susurro al oído…” gracias mamá…siempre vas a ser la rosa viva con
tu singular perfume; estarás siempre a mi lado, alumbrando mi camino”. –
Continuará…
Dos mil once; es el año de numerosos acontecimientos con repercusiones mundiales; desde terremotos y tsunamis, crisis en las comunidades de la eurozona, muertes y enfermedades de protagonistas mundiales, el gran florecimiento mauritano y otras tantas, que me van quedando en el tintero. –
El país donde resido;
está considerado mundialmente por sus avances en inclusión social, destacándose
por un nivel sólido de la clase media, la ausencia virtual de la pobreza y accesos
a servicios básicos. Su defensa incuestionable por el lenguaje inclusivo. Todos
tenemos el derecho de expresarnos tanto oralmente y por escrito sin discriminar
sexo, genero social o identidad de la personalidad en particular, sin perpetuar
modelos de creencias o conducta. -
Pero, la mejor
noticia de este año tan especial; es visitar a mi nieta. Con la ayuda de mi amada
rosa, en su aspiración de realizar el ansiado encuentro; colma mis expectativas.
Mi madre, queda en muy buenas manos de atención durante mi ausencia y las
intercaladas visitas de su nieta y bisnietos. -
Mes de mayo, es
mediodía, nuevamente en la terminal aérea gestionando mi embarque. Un abrazo y
enorme beso, es nuestro sello de amor. Mi compañera; es un ser alegre, brillante,
inteligente, de acción y comunicación. Un…hasta pronto…es nuestra despedida, mientras
traspaso el control de identificación. -
Luego de diecisiete
horas; entre vuelos y locomoción terrestre, llego a la casa de mi hijo. Me
anuncio en su departamento; abre la puerta y gran abrazo nos reconforta por el
encuentro… a la continuidad; su par, me brinda elogios por la llegada. Como
salida de un escondite…veo una hermosa niña correteando hacia la falda de su
madre…esta radiante…llena de gracia. Despego de mi cartera, un guante colorido y
en cada dedo, un personaje…un tigre…una cebra…un león…un mono. Ella, sigue
escondida detrás del cuerpo de su mamá…mientras tanto, coloco el guante en mi
mano izquierda y comienzo a ejercitar mi personaje de ventrílocuo, pasando la
voz a todos los personajes…de a poquito… sus ojitos negros, se muestran resplandecientes
…una leve sonrisa, comienza a dibujarse en su carita de ángel…muy espaciosamente,
llega hacia mí… acaricia los personajes
y me da un beso en la mejilla…tal rocío de la mañana, suave…dulce…es mi nieta.
-
Continuará…
Esta etapa de mi vida, almaceno situaciones y recuerdos. Planifico día a día, mi situación sentimental y social; conviviendo escenarios antagónicos. Rodeado de amigos en valiosas reuniones; las visitas periódicas a mi madre, velando su salud y la compañía de mi nuevo amor; con su gran apoyo en los momentos de meditación y regocijo. –
Una nueva emoción nos apodera de la mente; “el
apego”; uno de los sentimientos más sensatos del ser humano; es un efecto de
bienestar…caminar tomados de la mano, sentarnos junto al río, mirando un
hermoso atardecer; leer un libro, pasear por un parque, disfrutar de la playa o
simplemente ver una película…todo se convierte en un edén. -
Sin embargo; volviendo al ayer, cuando el afecto se
empaña y lo va substituyendo una indiferencia de mesura o una intolerante
inquietud, nos transporta al alejamiento, a la separación. -
Cuando el vínculo está totalmente terminado y la pareja
se ve liberada de toda pasión…uno siente la sensación y el entusiasmo de volver
a enamorarse. -
La relación cuando se ensancha por desmedido lapso;
muestra una inquietud respecto a un nuevo amor…estas pasiones se revelan, como
cometas danzando en el cielo azul, al ritmo de un viento agitado, viendo acrobacias
sin dirección. -
Sonreír; escuchar una voz, mirarse, caminar, recordar por
un instante la sutileza de la persona amada; son manuales torrenciales de
la seducción. –
Continuará…
La vida, tiene esas concordancias que te hacen sentir vivo. No todo es gris, los matices sentimentales van fluyendo en nuestros corazones. Y hoy, es uno de ellos. Una gran noticia llega a mis oídos mediante el teléfono inalámbrico; es mi hijo, desde su residencia condal; rodeada de montañas y extenso mar…con voz agitada, me dice… eres nuevamente abuelo!!!…es una nena. –
Siete de diciembre;
hora…no me acuerdo bien, pero… qué sacudón para el corazón recorriendo todo mi
cuerpo…nació el ángel tan esperado…nació mi nieta…la alegría es tan intensa
como el nacimiento de mis dos anteriores. Les pido disculpas, si cometo algún
error al expresarme y dejarme llevar por la emoción. –
Tal vez, es el
instante de renovar varios cierres: pienso, en los abuelos del mundo, con
curiosidad propia; una vida que comienza paralelamente al lado de la nuestra,
da prolongación a la existencia misma, es el ángel deseado. –
Pienso en ella y me
imagino un mundo ideal, donde palpita su alma y en la distancia abrazados por la
inmensa paz. Ha nacido y ya es, la reina del universo. Son mis votos en largas
horas de sueño que, vuelan llevando esperanza y cantos entrañables. –
Continuará…
Cuando el reloj, da las once y treinta de la mañana, me dirijo a la residencial donde tengo hospedada a mi madre. –
Mediados del año dos
mil nueve; la salud de ella se fue agravando, llegando el momento de no poder
atenderla como se merece. Consejos de sus médicos y de mi rosa del desierto;
optamos la triste pero efectiva decisión; albergarla en una esfera para
personas de edad mayor, con sus dificultades tanto motrices como mentales.
Recibo el consejo de dichas personas y la decisión es acertada; tanto para
ella, que va estar cuidada con esmero, como hacia mí; poder continuar con mi
vida, con más libertad y no sucumbir en tratamientos psicológicos. -
Un beso en la frente,
es el esperado momento; su cara se ilumina al verme; la mía, trata de estar lo
más sonriente posible y de forma serena, transmitirle la alegría en estas horas
que estoy junto a ella. Me siento a su lado, abrazándola muy fuerte. De
inmediato; comienza a hablarme de su tierra natal, de los verdes prados, de las
altas montañas, mientras sus ojos van brillando de hermosos recuerdos. Junto a mi
madre, otras cabecitas inclinadas, con su mundo acuestas. Personas que esperan
recibir una explicación. Esas cabecitas maquinando constantemente, sin poder
descifrar sus sentimientos. -
Pensar; que, una vez
fueron primavera, como hojas adheridas al inmenso árbol de la vida, creciendo firmes
y amplias en cada amanecer por alcanzar la cima de la copa y rodearse de otras
hojas, trepando juntas. Disfrutaban, aprendiendo a bailar con el viento,
calentarse con los rayos del sol y lavarse en las lluvias refrescantes de la ilusión.
-
Mi madre; esa hoja,
que me cobijó durante muchas estaciones; fue desprendiéndose del árbol
lentamente. Ella; es única, nunca creí que fuera a desprenderse de la rama que
la sostenía; mentalmente caía por el desgaste de los años. Mientras en su inclinación;
partía mirando el árbol entero; pero desnudo; estaba segura de seguir viviendo;
tan solo eligió otro lugar. -
Luego, de una breve
caminata por el jardín del residencial; volvimos a su interior. Sentada cómodamente
en el sofá reclinable; le di nuevamente un beso en la frente; inclinó su
cabecita y sus ojos se fueron cerrando mansamente; tal vez imaginando una
primavera donde broten hojas nuevas, que fueron parte de su vida. –
Continuará…
El escenario a lo largo del año dos mil ocho; está transitado por diferentes alternativas: un sector; mi nuevo perfil, para adaptarme a una situación, en un principio; extraña. El otro; la enfermedad de mi madre; acrecentándose con los días, sus cuidados son cada vez, más asiduos. Diferentes personas acuden a su atención; dejándome un tiempo para mis quehaceres comerciales y trámites relacionados con mi etapa civil. -
Sábado, diecinueve de
julio; en la esquina del centro comercial; uno de los principales de la ciudad;
ramo de rosas rojas en mano; veo la imagen de mi ansiado bálsamo. Baja muy elegante
del taxi y al vernos, le entrego en sus manos, el preciado regalo del amor.
Abrazos y besos prolongados por el encuentro. Tomados de la mano, nos
encaminamos al mejor restaurante del complejo.
Siendo las once de la
noche y culminada la sobremesa; abrigos en nuestros hombros; nos destinamos,
mediante coche de alquiler, hacia un hotel en las cercanías. -
En la habitación; nuestras
figuras, van dejando sus vestiduras en diferentes tramos, hasta quedarnos en
ese color piel, con aromas intensos. -
Un relámpago, anuncia
la llegada de las primeras gotas, golpeando los cristales del gran ventanal. Sobresaltada
por el estruendo; me dirijo hacia ella, una nueva exhalación ilumina su figura,
contorneada por las luces y sombras de gotas humedeciendo su cuerpo. Casi sin
pensarlo, comienzo a rodear su silueta con mis brazos y el acercamiento nos
hizo estremecer. Estamos a punto de descubrir, la tormenta perfecta. -
Mientras la inclemencia,
continúa en su afán de estar presente; vamos alineando los cuerpos, hacía un sublime
momento de exaltación. –
Continuará…
En este lugar radiante; veo nuevamente la fluorescencia y el aroma de una rosa, tan delicada y esbelta, cual figura elegante. Con preciada atención; es capaz de explorar lo más alto de mis sueños. Sus ojos; son ventanas abiertas, llegando a lo más escondido de mi alma. Su sola presencia, tiene el poder de curar heridas escondidas. -
Con el paso de los
días; ella, proporciona una vuelta a mi vida. Descubro el brillo en su mirada, la
ternura del abrazo sincero, la simpleza de un beso. -
Este diferente mundo;
está repleto de secretos, de tropiezos; sin embargo, nunca recibo un reproche;
todo lo contrario, encuentro en ella, ternura y compresión. –
Llevo sobre mis
espaldas; una historia de heridas, de dudas y de miedos; ella, desborda ternura
y experiencia. Esa mezcla, hizo reanudar el alma a mi cuerpo; mis miedos
desaparecieron y me llenó de esperanzas y anhelos. -
Tengo mil cosas guardadas,
que poco a poco se las voy a comentar. Conocerla fue un regalo; tenerla es un
premio, tan solo me alcanzó un momento para notar en sus ojos, el más profundo
de los secretos, descubriendo su forma de enamorar.
Puedo decirte que,
iluminaste mi ser y a partir de este instante, mis sentimientos alcanzaran a ti,
con la fuerza del viento. –
Continuará…
Luego de un pronunciado letargo; mi vida se asemeja a una ruleta y no saber en qué casillero voy a aflorar. Pensamientos diseminados, sin saber que orientación tomar. Nostalgias vividas en las largas noches, tratando de ver un albor que ilumine mi trayecto. Una voz que, me oriente hacia otro sendero, donde vuelva a sonreír y tener la esperanza de encontrar la llave de la verdad; si es que existe. Toparme con el don de una rosa del desierto; esa rosa de colores increíbles, de una posición única, brotando en su lugar árido, pero, con muchas ganas de existir. Es la rosa que necesito, ella; puede brindarme el tratamiento a mi ansiedad y depresión para calmar mi rabia; aportando dulzura y fortaleza. –
Un suave resplandor,
se filtra por la espesa vegetación de mi existencia, iluminando mi rostro; hace
que, mis ojos lentamente se abran y con suave brisa, rocen de energía. Miro a mi
alrededor y veo un largo camino, cubierto por alfombras de color ocre,
simbolizando la estación otoñal; sus árboles de hojas caídas, señalan la senda;
al costado, un caudal de agua cristalina acompaña mi andar; en cada tramo, sus
cascadas, golpean pequeñas rocas, salpicando susurro que, solo la naturaleza puede
manifestar. En la cúspide de una de ellas; una rosa, emerge de su interior facilitando
mi llegada; la elevo con suavidad; acaricio sus blandos y coloridos pétalos,
dejando atrás los adoquines enraizados por las ramas secas. -
Mientras me embriago
con su sustancia; continuo mi andar hacia un puente; un puente donde me permita
cruzar y llegar a una zona luminosa y sólida; dónde los pájaros trinan en mi transitar,
indicándome el pasaje. Ya en él; vislumbro la luz de intenso fulgor. ¿Me
pregunto…” será mi anónimo mundo de ilusión?; con nueva frescura?, ¿con nueva
belleza?, ¿con nueva comprensión?, con la simpleza de volver a existir?”. -
Allí; al final del
puente, me espera un universo magnífico. Ese lugar se llama “franzis”. -
Continuará…
En los senderos de mi vida; he participado de numerosos encuentros; algunos, en su mayoría muy placidos y otros, no tanto. Cuando era adolescente, me imaginaba un mundo ideal, traído de leyendas, con personajes encantados y lugares lindisimos; pero no lo pude suponer. –
Mi mundo soñado, era verdaderamente magnifico, maravilloso; donde todo
era armonía, belleza y paz. Donde las enfermedades no existían y el brillo era
permanente. -
Una vez; ese mundo ideal, sembrado de esperanzas; germinaba el amor y la
amistad. Una amistad, expandida por toda la creación, hasta ver crecer las
raíces con sus tallos y sus hojas con resistencia gratificante. El amor; esa
semilla brotando constantemente para el sostén y el abrigo en todas las horas.
En sus ramas, brotaban hermosos frutos que, adornaban el jardín de la dicha.
Ese mundo mágico, cual burbuja en el espacio infinito; excepto de virus; no existían
las pesadillas, solo el brillo continuo, con luz propia. -
Con el paso del tiempo, esa burbuja prolongada en sueños; concibió el
colapso de la incomprensión; agentes extraños se filtraron y muy lentamente se
fue desluciendo. Su contenido se fue deteriorando; sus frutos ya maduros,
rodaron por el jardín; no le alcanzó la lluvia para su riego o el agua fue mezquina.
La enorme presión en ese mundo ideal, avivó una gran explosión y las raíces erigidas
con tanto esmero, lanzaron ondas expansivas hacia un vacío de sombras, de angustia.
-
Cada fragmento marcó su destino; vagando por la inmensidad, en busca de
respuestas. Tanto era el desconcierto; que, solo quedaba buscar, un lugar para descansar.
-
Un adormecimiento prolongado en el tiempo. –
Continuará…
La situación sentimental de mi existencia, está en un escenario inexplicable; considero al mundo, girando en sentido contrario, acumulando inquietudes, arbitrajes; cargando una mochila llena de fluctuaciones. –
Estoy repasando parte
de mi vida, almacenando recuerdos por senderos transitados. En horas de
soledad, solo pienso en mis orígenes. Vengo de un mundo lejano, traído en las
alas del viento que, suavemente me depositó en este suelo; instalando sueños y
esperanzas. Fui cosechando éxitos, abriendo caminos, sembrando vida. En el
transitar, fui cargando una mochila muy pesada durante los años. De tiempo
olvidado. Trato de vaciarla, para ver su contenido, pero, solo no puedo; pido ayuda,
pero es en vano. Deslizo el cierre de la soledad, la vuelco en mis
pensamientos, pero no consigo extraer visión alguna. –
Poco a poco, voy vaciando
esta mochila. En ella, encuentro; indiferencias, malestares, desconsuelos y
algunas vanidades. Cuando creo, tenerla vacía y atinar con otra situación tajante;
en un rincón de la misma, me topo con algo de buen talante. Me encuentro con
una sonrisa, con la luz, con la energía; con la felicidad. -
Cierro la mochila; ya
más liviana; la cargo sobre mis hombros y emprendo el largo camino, hacia mi
nueva morada. –
Continuará…
El año dos mil ocho;
da origen a un cambio en mi vida, un cambio inesperado. La situación compleja
de mi patrimonio sigue latente. Estoy obligado a vender parte de ello y poder
afrontar la situación económica que me ha tocado. Mientras tanto, la relación
con mi prometida, continúa en desplome. Las visitas, son cada vez menos
frecuentes. Mi madre, sigue enferma y necesita de cuidados. Mi objetividad; se
reparte entre ella, mis preocupaciones y mi distante compañera. A veces la
visito, en una relación apartada, por temas que nos atañen y luego retorno a la
ciudad. –
El día; nos regala
una visita inesperada. Mi hija menor, vino acompañada de su novio, nativo del
suelo, donde está arraigada. La visita es una verdadera sorpresa. Me llaman que,
están en casa de su madre, invitándome a un almuerzo de congratulación. El
agasajo, prosigue en anécdotas de su relación y como fue el primer encuentro.
El, es muy simpático y de una conversación amena. Creo, tener la certeza; el
compañero para mi hija, es el correcto. Una jornada hermosa, rodeado de mi otra
hija, mi yerno y mis dos nietitos; lo mejor, lo más disfrutable. -
Me pongo a las
órdenes, ofreciéndoles mis servicios para unas placenteras vacaciones. –
Abrazos y besos
mediante; regreso a la ciudad a reemplazar a la señora que, cuida a mi madre. -
Continuará…
Mediados del año dos mil siete; mi vida, está asignada por varias contradicciones. Me ha llegado una noticia muy desagradable. En el último empleo; por razones que todavía me cuesta conceptuar; mi causa patrimonial, se encuentra afectada por un mal manejo por parte de la empresa. Al fallecer su propietario; el único representante de la firma, quedó representado en mi persona. Por tanto, todas mis fuentes de ingreso, quedan en situación de medida cautelar, debido a su insolvencia, no habiendo cumplido con las obligaciones ante sus acreedores. –
Por otra parte; no
tengo noticias de la red bancaria, por informes de mis depósitos programados.
Lo cual, me obliga a tomar una decisión poco beneficiosa para sobrellevar el
difícil momento. El apartamento donde vivimos, lo entrego en alquiler y nos mudamos
a una casa de menos presupuesto, a unos treinta kilómetros de la ciudad. –
El cambio de
domicilio; no es el esperado para mi compañera. Los ingresos cada vez se ven
apremiantes y las dificultades se hacen sentir por la magra situación
económica, nuestra relación de a poco, comienza a distanciarse. -
A todo ello; mi madre
que, vive sola; sufre una enfermedad de trastornos motrices y olvidos. Deja de
comer y su accionar se hace cada vez más difícil. Le asigno mi presencia los
fines de semana y en los días intermedios, los servicios de acompañamiento. –
Los días, na dan
tregua. Es un ir y venir en escenarios jurídicos; tratando de zanjar mi
patrimonio. Estoy de manos atadas, sin ver a corto plazo, solución a mis nerviosismos.
–
Continuará…
La llegada de mi hija menor; nos llena de emoción. Siendo las once horas, aeropuerto mediante, asoma con su carro de equipaje y una gran sonrisa. Están presentes; sus hermanos, sobrinos, su abuela, sus amigos de siempre y nosotros dos. Abrazos con expresiones de júbilo por su retorno, aunque sea por pocos días. Si bien, su visita es brindarnos su alegría, también viene al bautismo de su sobrino pequeño; en relación madrina. –
Domingo once de
febrero; estamos por entrar a la magnífica iglesia, donde será bautizado mi
segundo nieto de apenas seis meses. Sus padres, los padrinos, familiares y amigos,
se encuentran presentes. -
La iglesia, es una maravillosa basílica, construida en el año mil novecientos
trece; muy humilde y bella, formada por una nave central y varias naves
laterales a las que se accede mediante unas series de arcos y columnas. En el
altar se encuentra la imagen que le da su nombre. Al entrar; se ve, de un lado
y del otro, diferentes imagines de mármol de los primeros arzobispos y presbíteros
de la ciudad. A un sector de la misma, una antigua pilastra bautismal, labrada
en blanco mármol y un órgano del mismo período. –
Suenan los acordes
del órgano; en la pileta de agua bendecida, se encuentra el sacerdote,
acompañado de dos monaguillos. Muy sonriente en los brazos de la madrina; a su
lado, el padrino, un amigo muy cercano del padre. Más atrás sus jóvenes padres
y nosotros, junto a mi primer nieto, su tío y amigos. Comienza la ceremonia bautismal
y en el instante, donde el clérigo vierte el agua bendita sobre su frente; en
un pequeño movimiento; el crío, con las palmas de sus manitos, agita el agua de
la pileta con animosos golpecitos. El propio servidor del altísimo dice…” creo que esta mejor así…ha surgido una nueva
forma bautismal; se siente muy contento, que continúe… mientras tanto, nosotros
…disfrutamos de su alboroto…”. –
Culminada la
ceremonia; nos dirigimos a un restaurante en plena rambla; que anteriormente
había reservado para tal ocasión. Allí, brindamos hasta las últimas horas del día.
-
Llega el momento de
las despedidas y los augurios por el nuevo componente de la familia. Mientras
tanto, en una conversación reservada; mi hijo, comenta su necesidad de emigrar
hacia el viejo continente con su hermana. La noticia, tanto a su madre como a mí,
nos toma por sorpresa. Por un lado, me entristece la separación de otro hijo;
pero veo en su rostro, el entusiasmo por buscar nuevos horizontes. –
De nuevo, en la
terminal de los sueños; mis dos hijos, emprenden el vuelo hacia el viejo
continente. Uno, buscando anhelos de formación y la otra a su trabajo, dispuesta
a lograr los más altos prendimientos a nivel comercial. -
Continuará…
Ha concluido el mundial de fútbol, año dos mil seis, saliendo campeón la gente azzurra por cuarta vez. Lugar de linaje, perteneciente a mi cielo azul. -
Hoy, cinco de agosto,
llega otra hermosa noticia. Mi hija, al teléfono desde el sanatorio, comunicándome
que, nuevamente soy abuelo. Alegría tan enorme, abuelo por segunda vez. Otro varón,
desborda regocijo en el seno familiar. Lo veo en brazos de su madre, hermoso,
de ojos claros y pelo rubio suave. -
Mi hija mayor; hace
un año, ha dejado de volar y al estar embarazada de su segundo hijo, ha
escogido servir en tierra y dedicarse a la crianza de sus amores. –
Cuando llegan
hermosas noticias; recuerdo momentos significativos. Repaso en mi memoria, cuando
mis hijos eran pequeños; planeaba el famoso juego de la búsqueda del tesoro:
“en los
días de verano, en nuestra casa de la costa, los fines de semana, en mis días
de descanso; al dejar de trabajar a eso de las once de la anoche; deponía
pistas por los alrededores de nuestra casa; cerca del colegio, en el obelisco,
en la entrada de la iglesia y otros lugares de referencia. El premio, un revelador
envoltorio lleno de muchas golosinas y sorpresas adecuadas a las edades que
intervenían en el famoso juego. Sobre el mediodía, comenzaban a llegar los
participantes del balneario, amigos de mis hijos; todos en sus respectivas
bicicletas; alcanzaban un numero de aproximadamente unos veinte. Entregada las
pistas; cada grupo formado, en distintas direcciones, ponen en funcionamiento
el hallazgo del tesoro. No era fácil y al cabo de una hora, se sienten los
gritos de los afortunados. Como algunos quedan tristes por no haberlo conseguido,
les regalo un presente y a todos bebidas gaseosas y sándwiches de gustos
variados, quedando muy agradecidos por haber pasado un mediodía de aventuras y compañerismo.
-“
Al salir de la sala,
me encuentro con mi amigo de todas las horas, una amistad que se mantiene desde
nuestra juventud. “enhorabuena… merece una
conmemoración…me dice; te invito a celebrarlo”. -
El bar, queda a la
vuelta del sanatorio; un lugar donde, tiempo atrás, era nuestro punto de
encuentro en noches de bohemia, previo a frecuentar los bailes. -
Dos vasos altos, con
sus respectivos cubos de hielo; el mozo del mostrador, vierte el líquido
cristalino color ámbar hasta el tope; alzamos los contenidos y en un chasquido
de brindis, festejamos el excelente acontecimiento. -
Continuará…
Veinticuatro de agosto, año dos mil cinco. Diez de la noche; junto a mi consorte de todas las horas; nos lucimos de fiesta para concurrir a una de las más grandes fiestas nocturnas. Es la noche donde, sale más gente a divertirse con los temas bailables de anteriores décadas; vibrando con las leyendas del canto de los años sesenta, setenta, ochenta. Se organizan carpas montables; discotecas presentadas con motivos de época; hoteles con salas de baile y menú incluido en sus cartas. -
La fiesta, se realiza
una vez al año, es conocida a nivel de los países vecinos. Fiesta convertida en
un gran negocio; en gran importante foco comercial en el ámbito del entretenimiento
nocturno; dando trabajo a empresas gastronómicas, disc jockey, meseros,
alquiler de prendas para la ocasión, infraestructura en iluminación y servicios
de seguridad; amplificación, transporte, lencería, hoteles de alta rotación con
promociones especiales para esta noche. -
Un taxi, nos espera
en la entrada del edificio para llevarnos a uno de los mejores hoteles de la
rambla costanera. La cena, ambientada en los años setenta con velones y
lamparillas de color arena; hacen del lugar, un desierto de ilusiones.
Culminada la cena; las primeras presentaciones de cantantes con
interpretaciones del período, creando atrevidas figuras en nuestros cuerpos. Pero…algo
está sucediendo…la naturaleza, comienza a estar presente. Una gran tormenta
eléctrica con vientos huracanados aflora. Las mesas empiezan a elevarse. Los
ventanales comienzan a vibrar cada vez con más intensidad, algunos comienzan a
quebrase por el impacto de proyectiles provenientes del balcón. -
El hotel, resuelve
trasladarnos al subsuelo donde, existe una disco-pub y continuar la velada del
festejo nostálgico. Bailamos toda la noche y brindamos por este momento tan
particular. Siendo las siete de la mañana; todos nos dirigimos al hall del hotel.
Nuestras miradas no dan crédito del espectáculo, automóviles con sus techos aplastados,
árboles caídos, olas de gran altura que cruzan la rambla hasta llegar a los edificios
que la rodean; antenas caídas sobre los techos y a todo esto un día totalmente
encapotado, con mucho viento…imposible transitar. -
El matrimonio que, compartió
nuestra mesa; nos expresa de buen agradado su vehículo y alcanzarnos a nuestra casa;
ya que, se dirigen en la misma dirección. Así, lo hicimos; con mucho aprieto,
dando rodeos y evitando todas las dificultades posibles. -
Llegamos a nuestro
departamento bastante tensos. Un buen descanso merece la pena, mientras el
viento intenso continua. Siendo las siete de la tarde; las noticias son las
vedettes del momento…los títulos no cesan de anunciar en todas las radios y los
canales de televisión, el suceso. -
” vientos huracanados, alcanzaron los doscientos kilómetros por hora,
en gran parte del país…la destrucción es muy grave…en ciudades próximas fallecieron
muchas personas por diferentes pautas…un número muy alto, para un país de poca
población… la tormenta, es considerada una de las peores, jamás vista en los
últimos años…”. –
Continuará…
A finales del año dos mil cuatro, la crisis financiera va tomando un camino hacia la normalidad. Si bien los depósitos, están trabados; hay una luz de esperanza por recuperarlos, aunque el sistema es prolongado y programado. Hay dos formas de hacerse con las reservas; una, pactar mediante documentos a largo plazo y obtener el setenta por ciento del ahorro; es decir, perder el treinta por ciento esencial y la otra, hacer juicio a las entidades bancarias, lo cual llevaría un período estipulado y sin garantías. -
Un proceso de
insolvencia financiera afectando a más de la mitad de la banca productiva, causando
la evaporación de financieras emblemáticas y el virtual colapso del sistema económico.
-
Opto, por la primera causa y así, obtener el caudal, asegurándome el capital restante. –
Al estar el clima tan
enrarecido, financiera y políticamente; se perciben vientos de cambio; el
pueblo define en las urnas, una nueva gestión. -
Un telón de fondo, llega
para cambiar la historia del país. Por primera vez en muchos años; las
anteriores gestiones, se ven abatidas, desgastadas; por ello, una nueva semilla
comienza a germinar el cambio. Un cambio y una imagen con concepto. –
Continuará…
Unos días atrás; visitando a mi hija mayor; observo su pancita bastante crecida. Está a unos días de tener un bebé; su primer hijo y mi primer nieto. –
Puedo pasar horas
enteras describiendo lo que significa para nosotros. Ella, sostiene en su
barriga un mundo nuevo, un mundo encantador. Ella, es la única capaz de
levantar los brazos y saludar a la existencia. Porque es vida misma. Su
maternidad, es una experiencia mágica; se entrega con una fuerza y amor profundo.
Siente crecer lo hermoso que lleva en su adentro. Su sensibilidad se muestra en
las cosas sencillas, en su valor. -
Es fascinante, contemplar
sus ojos brillantes; esa mirada reflejada en su rostro. Desde su llegada a este
mundo, siempre ha sido inspiradora de sueños, irradiando alas con pinceladas
suaves, formando imágenes de ensueños. -
Puedo continuar por
horas y horas describiendo su pasaje por nuestras vidas. Fueron momentos
magníficos, conocer una mujer luchadora, llena de encanto. Porque ella; es vida
y da vida. –
Siete de setiembre;
me comunica su esposo, la internación en el sanatorio; apremiante de alumbrar
al nuevo ser. Tomo un taxi y rápidamente me encuentro en sala de nacimiento. Me
recibe su emocionado padre, indicándome la cunita donde se halla. Mi emoción al
verlo, no puedo describirlo…no sé qué decir… solo lágrimas de emoción, brotan
de mis ojos…una criatura tan pequeña, que va a cambiar nuestras vidas con su presencia.
–
Me traslado a la
habitación de la mamá…ella, con enorme sonrisa…irradia felicidad incesante…le
beso la frente…la abrazo muy suavemente…y le digo...” gracias por tan hermoso regalo”. –
Ella, es la higuera;
fuerte y sensible, abrigando ilusiones y esperanzas. Me imagino en esas noches,
con sus pensamientos, mirando a través de la ventana, al cielo; solicitando un
deseo y perderse entre las formas de las estrellas, donde la más brillante ilumina
en sus brazos…la mejor ofrenda del mundo. -
Continuará…