MIS SETENTA

 




Diciembre; del dos mil diecisiete, conmemoro un compendio de festejos por mis setenta años. Estoy a veinticinco mil quinientos cincuenta días de mi nacimiento y quiero festejarlo por lo más profundo. –

A lo largo de mis años; he festejado muy pocas veces mi nacimiento y ahora quiero manifestarle a mi vida, ese instante de pequeños recuerdos, junto a mis seres queridos y gente que me ha ofrecido su hospitalidad y amistad. -

Una invitación sorpresa de mi hija mayor; me conmina con un agasajo en su casa, junto a mis nietos y disfrutar de un día distintivo. Una enorme torta con el numérico de los setenta, sobre un mantel blanco y cuatro copas de champagne, me da la bienvenida. El cariño brindado por ellos durante este tiempo, me colma de placidez a más no poder. A mis setenta años; el período, es muy halagador. Entre comentarios, anécdotas y momentos curiosos; levantamos las copas y un brindis, por los que están lejos, por los que no están y un chasquido muy fuerte por nosotros cuatro. –

Sábado a la noche; gracias a mi dedicada compañera brindándome su casa; dispongo de su morada para, festejar mi segunda parte del agasajo, con personas muy allegadas al núcleo de amigos. Con la presencia de sus hijos, hermana y consorte, sobrinos y gente muy amiga; comienza la fiesta con apetitosos entremeses, previamente elegidos por una confitería de renombre capitalino, con servicio de personal especializado. Música circunstancial; la fiesta entra en la medianoche, mientras una suave llovizna, nos invita a una pausa. –

Alzo mi copa y todos al unísono, me imitan levantando las suyas. Me anhelan muy feliz cumpleaños y que tenga un largo pasaje a recorrer en esta nueva senda que, el destino me ha ofrecido. –

La casa va quedando envuelta en hermosos momentos vividos…hasta quedar con mi compañera de bien y entre los dos, iluminados por las luces de un globo de cristal; descorchamos otra botella del burbujeante liquido achampanado; nos sumergimos en un sillón y soñamos con una nueva vida, una vida que regocije nuestros sueños, rodearnos de gente que nos quiere; viajar a lugares fantaseados y comenzar un nuevo mañana. –

Continuará…