El mes de Agosto, da inicio a grandes festejos; toda la región se beneficia con actos procedentes de nuestros ancestros, convirtiéndose en viñetas de cada pueblo.-
Mi casa, primer
semana de festejo, emprende con el aroma a roscas abrillantadas de yema y anís penetrando
en todos los recintos…también las ollas expelen cocidos de cerdo y gallinas con
todas las hortalizas traídas de la huerta…buen vino en barriles, llegan desde
otros pueblos y el pan de trigo amasado se cuece en horno de piedra, dando así,
por cerrado el protocolo deseado.-
Llega el domingo, el
resto de la familia está llegando; una enorme mesa de mantel blanco, es el centro del eirá, cercana al hórreo.
Adornada con espigas y frutos, cubiertos y platos de ocasión, está pronta para que
todos tomen asiento.-
Hoy, el plato de
entrada; es una rica sopa de fideos y huevo duro, hecha por mi abuela; el
segundo plato nos penetra en el acostumbrado cocido, cortejado con vino de
barril tan espléndido y por último un exquisito roscón de fiesta cubierto por
una brillante jalea.-
A la nochecita,
nuestro vecino; padre de mi belleza, nos traslada en su camioneta hacia un
lugar no muy lejos de aquí y disfrutar de una noche mágica.-
Cerca de la ría, se
encuentra un pueblo muy antiguo, de considerable fama, visitado por mucha
gente, según dice mi padrino, es un lugar donde se mezcla la alegría y el buen
comer.
Bajamos de la
camioneta y trajinamos hacia la embocadura, descubrimos una enorme flota de
barcas con candiles encendidos marchando una tras otra, rumbo al estuario, un
espectáculo sorprendente… de rápido mirar, en la otra orilla, un enorme globo
se eleva al cielo con una luz tan potente que puede verse a mucha distancia…una
noche reluciente.-
A continuación, nos mandamos
a una taberna, estaba a diez escalones bajo tierra, toda revestida de piedra y allá en un rincón, un mostrador abarrotado de bocadillos
de tortilla, tazas de buen vino, diferentes trozos de rosca con gustos
increíbles. Con mi grata compañía, tomados
de la mano, bebemos un poco de sidra de manzana bien fría y degustamos unos
pinchos intensamente deliciosos.-
Continuará…
