La vida, tiene esas concordancias que te hacen sentir vivo. No todo es gris, los matices sentimentales van fluyendo en nuestros corazones. Y hoy, es uno de ellos. Una gran noticia llega a mis oídos mediante el teléfono inalámbrico; es mi hijo, desde su residencia condal; rodeada de montañas y extenso mar…con voz agitada, me dice… eres nuevamente abuelo!!!…es una nena. –
Siete de diciembre;
hora…no me acuerdo bien, pero… qué sacudón para el corazón recorriendo todo mi
cuerpo…nació el ángel tan esperado…nació mi nieta…la alegría es tan intensa
como el nacimiento de mis dos anteriores. Les pido disculpas, si cometo algún
error al expresarme y dejarme llevar por la emoción. –
Tal vez, es el
instante de renovar varios cierres: pienso, en los abuelos del mundo, con
curiosidad propia; una vida que comienza paralelamente al lado de la nuestra,
da prolongación a la existencia misma, es el ángel deseado. –
Pienso en ella y me
imagino un mundo ideal, donde palpita su alma y en la distancia abrazados por la
inmensa paz. Ha nacido y ya es, la reina del universo. Son mis votos en largas
horas de sueño que, vuelan llevando esperanza y cantos entrañables. –
Continuará…
