LA ROSA SE MARCHITÓ

 



Luego de haber permanecido durante unos hermosos días con mi nieta y también con mi hija menor; hoy veintitrés de julio; caminando por la feria vecinal en busca de frutas y verduras; mi celular, comienza a sonar… la misma proviene de la residencial. Hola señor…le comunico que su madre, no se ha despertado y continúa en ese estado…por favor, concurra a la brevedad. -

Dejo las dos bolsas de legumbres y frutas en casa, y me dirijo rápidamente al lugar de sosiego. La veo en el lecho con los ojos cerrados; su cara, está blanca como la nieve, mostrando una leve sonrisa; la beso en la frente, aún cálida. Tomo su mano en un momento de privacidad y mis pensamientos proyectan senderos de vida. Mirándola detenidamente; pienso en esa existencia de esfuerzo y trajín junto a su compañero inseparable, esperándola en el infinito, para abrazarla. –

La rosa más querida de mi jardín, se cansó y no quiso que los rayos del sol, la siguiera alumbrando. Se fue despojando lentamente en el andar del tiempo, hasta caer desplomada en las ásperas arenas de la duración. Para mí; es el instante; si bien dolido, haber compartido su amor, sus consejos, su pícara mirada y sus dichos tan oportunos y graciosos. Esta rosa; fue deshojándose poco a poco, dejando el aroma de sabiduría, para compartirla a lo largo de los años. -

Solo resta decir que, me siento muy orgulloso de haberla tenido durante este período. Luego de sesenta y cuatro años junto a ella; me llevo lo mejor de su bravura y el deseo en su otra vida; satisfacción de su reinado. –

Besándola nuevamente en la frente; susurro al oído…” gracias mamá…siempre vas a ser la rosa viva con tu singular perfume; estarás siempre a mi lado, alumbrando mi camino”. –

Continuará…