AÑO, CON ACONTECIMIENTOS

 



El año mil novecientos noventa y siete; tiene varios acontecimientos a destacar en mi vida. Después de la venta del comercio estrella; continuo con la empresa de importación – exportación. Como mi hijo, ha dejado sus estudios; instauro parte de mi patrimonio, en una cafetería céntrica, rodeada de teatros y cinturón bursátil. -

 Mi hija mayor, renuncia a sus estudios y recurre a uno de los supermercados más importantes de la ciudad. Cargo, cajera; con opción a futura encargada. -

Mi hija menor; abandonada sus clases de ballet, con grupos de amigas forma parte de animación infantil, ejerciendo varias actividades en forma informal, para tener su propio peculio. -

El ocho de septiembre, algo maravilloso acontece. Mis padres, cumplen sus bodas de oro, largos años de considerables aspiraciones. Una fiesta intima, convidamos en nuestro apartamento. Le obsequiamos, una rica cena y un presente recordatorio, compuesto de una loza grabada con la fecha y sus cincuenta años de agraciado pasaje por la existencia. En el centro de la cerámica, un ramo de flores lilas, con la frase…”no me olvides”. –

Un cambio de planificación en la administración capitalina. Deciden tarifar los estacionamientos en las calles céntricas. Esto, no favorece a los comercios de la zona, pues dependemos de la libre ubicación de los vehículos, donde sus ocupantes, aprueban un breve descanso y paladear un café, té o una simple merienda. Los vehículos, se trasladan a otros lugares de libre senda, dejando mi zona casi sin movimiento. –

A todo ello. La cafetería ya no es provechosa, por lo tanto; nos vemos en la faena,  más beneficiosa  y aflorar airosamente. -

Continuará…