TRABAJOS, REFORMAS Y ESPARCIMIENTO (TERCERA PARTE)

 




Por supuesto que la noticia de abandono de estudios a mis padres, no le cayó muy bien, se mantuvieron tristes por varios días; hasta que les hice comprender que lo mío, no era el estudio, sino emprender un trabajo para formarme y llegar a tener mi propia empresa. -

A esta altura del año 1968, la hermana de mi amigo, en este momento mi novia casi oficial, se encuentra de viaje con su madre, visitando su tierra natal, una ausencia que tomará unos seis meses. –

Mis visitas al primer colegio, se hacen cada vez menos frecuentes. Solo quedan dos curas de la época y mi vocación por el seminario se va apagando, debido a ciertos altibajos en la conducción, cada vez eran menos los asistentes. –

Con mis excompañeros, nos vemos una vez cada quince días, casi siempre los fines de semana. Tres de ellos, están en facultad de economía; otros cuatro en facultad de medicina y uno restante en facultad de derecho. Dos de mis mejores amigos, trabajan y están insertados en movimientos guerrilleros. -

Mi padre en estos meses venideros, se apresta a hacer una gran reforma en su restaurante. Una inversión de muchísimo dinero, ampliando la localidad sobre una edificación contigua que hasta ahora funcionaba como sucursal de un banco. -

Luego de haberle dicho a mis padres que no continúo estudiando; mi primer trabajo se desarrolla en el rubro de oficina jurídica, al frente de ella, un abogado, un escribano y un rematador público, este, amigo de mi padre que me recomienda. Allí trabajo, hasta que la reforma este culminada y tener la posibilidad de ser un futuro integrante en la sociedad familiar. Opino, que en el correr de los días me van a aceptar. -

Siendo el último sábado de diciembre; invito a mis dos compañeros de la facultad de química, para asistir a una sala de baile en pleno centro de la ciudad. Un local estilo fortaleza, en la bahía del puerto, un lugar de ensueño, en sus balcones se puede observar el cerro iluminado, las bombillas de los barcos amarrados al muelle. Vestidos de traje, esa es la etiqueta requerida, con cigarrillos y copas de cerveza entre las manos, la diversión llegó hasta el amanecer. -

De esta forma, comienza mi peripecia, echar una mirada a un mundo incierto, pero con las ganas de disfrutar de mi juventud. -

Continuará…