Octubre, del año mil novecientos ochenta; se caracteriza por un pasaje inolvidable de expresión ciudadana. El triunfo de un plebiscito, para volver a la democracia, da rienda suelta para expresarse en canticos apasionados. El resultado; es acreditado en el mundo, proyectando una imagen de enorme acto cívico. –
En este año, llega la
revolución de las computadoras y el internet. Un nuevo camino cibernético, una
nueva red de informática mundial, interconectada a través de distintos medios.
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Aunque la mejor
noticia, es la de hoy; sábado ocho, a la noche; el festejo de nuestra segunda
hija, su primer añito. Igual que los anteriores, la casa muestra los mejores colores
de cotillón. Globos blancos y coronitas de brillantes, visten los diferentes rincones.
Ella, con una sonrisa suave, su vestido rosado con pliegues blancos, va de
brazo en brazo, dándole besos a todos los presentes. Su ánimo tan alegre, regala
ternura. Una torta del mismo color del
vestido, una velita volcán se prende surgiendo una fuente de luces asombrosas. Aplaude
con sus manitas frágiles. Sus ojos, brillan con tanta intensidad, que dan ganas
de tomarla en brazos y mimarla por largo tiempo; decirle lo mucho que la
queremos. Sus hermanos, la toman de la manito, la llevan hacia el dormitorio y
allí le obsequian regalitos, elegidos por ellos mismos. -
Una fiesta, con mucha
ternura y alegría, son momentos, muy afables. Tres hijos integran un nuevo
mundo. Un universo cambiante y de soltura; pero con muchas ganas
de alcanzar un buen puerto. -
Treinta de diciembre.
Noticia oficial. Queda inaugurado en nuestra ciudad, un campeonato especial de
futbol, donde participan las mejores selecciones del mundo, un torneo de gran presencia.
Además, emprende para este evento, la transmisión televisiva en colores. Algo
muy deseado por todo un pueblo, que vibra con este deporte y una nueva grafía de
ver a sus componentes. –
Continuará…
