PERÍODO DESOLADO

 


La nueva empresa, me permite desarrollar mis conocimientos a nivel industrial, abocándome al conocimiento pesquero de grandes escalas. Mi remuneración es muy loable, me permite un cambio de coche, una indumentaria con más distinción y la inclusión del primer teléfono celular, para realizar llamadas y mensajes. Proyectos en las reuniones con los clientes; presentándole ofertas y precios convenientes para su desarrollo, dejando ver plazos y formas de pago, más convenientes. -

Todo ello, lleva a una gran facturación de la empresa y estar a la altura de la competición de otras fábricas. –

El dueño de la empresa, se encuentra muy conforme con la administración, dejando en mis manos, la dirección y dirección contable. –

Las cuatro de la tarde, suena el teléfono de la empresa y una voz femenina al otro lado de la línea, certifica mi persona. Para comunicarme que, mi padre, está muy grave y desea verme. Mi padre, hace unos cuantos meses sufre una enfermedad irremediable y hace unos días se encuentra internado. Desde el sanatorio, proviene la llamada. -

Me cambio al instante para dirigirme al hospital. Llego al piso tercero, sala cuatro. Mi madre está a su lado, inclinada sobre su cuerpo. En ese instante; un enfermero, aconseja a mi madre, tomar asiento en la sala de espera y reponerse un momento. Cuando ambos se retiran, me quedo con mi padre a solas…apenas balbucea algunas palabras…en una de ellas, me dice…” cuida de tu madre…mira por ella…no la abandones…” …un gemido…un leve suspiro…lo tomo de la mano y muy lentamente, mirándome a los ojos, deja de latir su corazón.  Un beso en la frente, es la despedida.–

Continuará…