AÑO 1960 : CULMINACIÓN ESCOLAR

 




El año transcurre lleno de situaciones y emociones. Luego de mi primera comunión, me dediqué al estudio del catecismo. Todos los domingos concurría al santuario a recibir clases de monaguillo; mi sueño, ser asistente del sacerdote cuando oficiara la misa. Mientras tanto, restauraba mis estudios de sexto año con bastante entusiasmo, con ganas de llegar a los primeros puestos, de notas excelentes. Así, lo logré al final del curso, una excelente calificación. -

Hoy, es el último día y todo es alegría. En el patio del colegio; el cantinero y su señora arman una mesa con caballetes y tablones de unos treinta metros de largo, con sándwiches, bebidas y postres, también llamados “alfajores de dulce de leche”. Los curas de diferentes cursos nos acompañan, deseándonos mucho éxito y un pronto retorno al bachillerato y buenos augurios a los que se despedían e iban a institutos públicos. -

Entre abrazos y sonrisas, me despido de mis compañeros, algunos a esta altura, amigos. Solo queda una deuda para cancelar, justamente con aquel niño que una vez en la parada del bus, junto con sus amigotes, me golpeó de forma irracional. Cuando lo voy a saludar, hizo omiso de mi presencia, por tanto, en este tiempo he aprendido una frase muy ritual para las contiendas y es “cortá para la salida” y eso le dije. Él, con su sonrisa burlona, ¿me dice…” quieres ir a llorar con tus papitos?” …” lo veremos “, dije. -

Al llegar a la parada del bus, me están esperando, creando un círculo, como si fuera una plaza de toros. Dejo el portafolio en el suelo y me dirijo hacia él con tanta velocidad que lo tiro al suelo y allí comienzo con las dos manos a apretarle la garganta, intenta patalear, sintiéndose molesto y pidiendo ayuda a sus cómplices, pero ellos no se inmutaron y dejaron que continuará el altercado. Le pongo una rodilla encima del pecho y le pido que se rinda…al principio sigue forcejeando y cada vez más, apretaba su garganta y afirmaba mi rodillera sobre su pecho…hasta llegado el momento de decirme…” me rindo…me rindo “, sus cómplices comenzaron a reírse y burlarse de él…lentamente se dispersaron, tal vez por temor que alguien del colegio los viera. Dejo de prensar su garganta, me levanto lentamente y mientras lo miro, le tiendo la mano para ayudarlo a levantar. Acto seguido, me mira, me da un abrazo y me dice “eres el único que me ha enfrentado, eres un valiente, aunque no sepas pelear”. Los dos nos sentamos en el cordón de la vereda, esperando la llegada del bus, cuando llega y antes de subir, me dice “ojalá en poco tiempo, podamos vernos y afincar nuestras relaciones, que tengas un buen año”.-

Al llegar a casa, mi madre, estaba esperando en la entrada del corredor para saber cómo me había ido y le cuento todo lo ocurrido, (claro, menos la disputa), quedó muy contenta; me alegra mucho por ella, porque trabaja mucho, realiza limpiezas en casa del patrón del bus donde trabaja mi padre. -

“Tengo una hermosa noticia para darte” me dice; hoy a la noche, tu padre va a llevarte al campo de futbol más importante de la ciudad, lo vas a conocer y además juegan dos equipos de fama mundial, uno; del país donde nacimos y el otro, es de aquí; juegan por un título mundial. -

A las nueve de la noche, llegamos al estadio más grande que he visto en mi vida, la gente aclama al equipo local y los dos disputaron el partido más fascinante que he visto. Empate a cero el resultado final. -

Continuará…