VINCOLO POCO SOCIABLE

 


La situación, toma rasgos cada vez más complicados. El mundo, retorna a un nuevo formato para entenderse. -

Requisitos extremos, hacen que el trámite se vuelva confuso y desagradable. Nuevas normas impuestas por las autoridades; dejan un vínculo poco sociable en el mundo de la comunicación. Trabas elaboradas por distintas naciones, perpetran la paranoia en el pasajero. Vuelos cancelados; cuarentenas por sospechas del virus. Muchedumbre quedándose aislada en otro país y no hacedor a su regreso. –

Llamo telefónicamente a mi agente de viajes; por supuesto a su número particular, ya que él, también se encuentra en sistema de plataforma sanitaria; la empresa permanece cerrada, esperando un comunicado de apertura. -

La consulta es: ¿qué sucede con mis billetes programados para el mes de agosto?; y la respuesta, muy original …de momento, solo resta esperar. –

A todo esto; la pandemia reinante; ha arrasado con nuestros objetivos, preocupaciones familiares, roles laborales y permanencia económica. –

Conceptos como “confinamientos”, “uso obligatorio de mascarillas” y “distanciamiento social” son desconocidos por la mayoría; formando parte de un vocabulario habitual, mientras la desgracia sigue afectando todos los aspectos de nuestras reservas. -

Antes de su propagación, casi la mitad de los países de bajos ingresos, quedaron endeudados o muy próximos a estarlo. -

En un contexto donde las condiciones económicas, obligan a las familias a tomar decisiones arduas sobre sus gastos; han aumentado las preocupaciones en torno a las tasas de desocupación en todo el mundo. –

Estamos viviendo un acto de violencia aleatoria jamás imaginable. Precauciones de máxima precaución; tapabocas por doquier en todas las personas, en los distintos espacios y a su vez, facilitando a los no sociables; innovar las suyas. -

Vamos a esperar… vamos a tener paciencia y llenarnos de valor al aguardo de una solución alentadora…vamos a esperar… vamos a esperar…

Continuará...