A finales del año dos mil cuatro, la crisis financiera va tomando un camino hacia la normalidad. Si bien los depósitos, están trabados; hay una luz de esperanza por recuperarlos, aunque el sistema es prolongado y programado. Hay dos formas de hacerse con las reservas; una, pactar mediante documentos a largo plazo y obtener el setenta por ciento del ahorro; es decir, perder el treinta por ciento esencial y la otra, hacer juicio a las entidades bancarias, lo cual llevaría un período estipulado y sin garantías. -
Un proceso de
insolvencia financiera afectando a más de la mitad de la banca productiva, causando
la evaporación de financieras emblemáticas y el virtual colapso del sistema económico.
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Opto, por la primera causa y así, obtener el caudal, asegurándome el capital restante. –
Al estar el clima tan
enrarecido, financiera y políticamente; se perciben vientos de cambio; el
pueblo define en las urnas, una nueva gestión. -
Un telón de fondo, llega
para cambiar la historia del país. Por primera vez en muchos años; las
anteriores gestiones, se ven abatidas, desgastadas; por ello, una nueva semilla
comienza a germinar el cambio. Un cambio y una imagen con concepto. –
Continuará…
