Febrero; día dos, del año dos mil trece; dejo de ejercer mi actividad comercial para ingresar a otra ronda; el camino de la pausa. Una tregua bien merecida por el recorrido de todos estos años. –
Cuando el ser humano,
completa una etapa de su vida y tiene el beneficio de expresar sus inquietudes…está
bueno, que se cumplan. Creo ciertamente obtener el premio a todo el trajín; de
una forma u otra entro en su aposento, a medida que las circunstancias así lo necesitan.
Ahora es hora de sueños; si, esos que permanecieron a la vera del sendero y no
hubo tiempo para observarlos. -
Mis sueños; son
pasiones, son praderas de flores ataviando montañas, amaneceres brillantes
asomando horizontes. Son sueños con aroma de rosa, percibiendo la fragancia de
la mujer amada. Echar una mirada al entorno y valorar los repasos con aciertos.
Los sueños de mi vida, son profundos, descubren el poder de vivir, dejando atrás
los miedos; tener los ojos bien abiertos, en sueños despiertos. –
En la casa de mi
madre, reina de un silencio alargado. Si bien, luego de su partida he pasado
muy buenos momentos con mi rosa. Momentos únicos; llenos de magia, energía y
una muy buena estadía de amor acumulable. -
Su estructura arquitectónica
y sus recuerdos; llegaron a la medida de desmontarla y llevarme los excelentes
recuerdos vividos desde mi adolescencia. -
Y hoy; siete de octubre;
queda estampada la venta y el comienzo de una nueva vida. Junto al amor que brotó
en las arenas del desierto entregándome sus pétalos color rojo, para continuar
adornando el jardín de la…felicidad. –
Continuará…
