Diciembre, a solo dos semanas de finalizar el primer ciclo de bachillerato. Estamos con los últimos ensayos, junto al cuerpo de baile con las bellas mujeres del elenco. La profesora de música, marca coreografías a realizarse en tres actos. La primera, una escena situada en playa imaginaria del caribe con el ritmo frenético de la salsa, el conjunto comienza su baile boricua. La segunda, un cafetín con típicos trajes tangueros, apuestos milongueros, llamados “guapos”, sentados a las mesas, acompañados por bellas mujeres ataviadas de falda con tajo sobre sus piernas, llamadas “chiruzas”, entrando por detrás del mostrador, unos de mis compañeros con guitarra en mano cantado el tango “adiós muchachos”. La tercera y el boche de oro, vestidos con indumentaria típica de este país, celebramos un “minué” y la danza por excelencia llamada “el pericón”. -
Con dieciséis años,
llego al final de curso, con una nota más que buena, la mejor de todo el
periodo. Es el momento más emotivo, pues dejo este colegio, que me ha dado
desde mi niñez a mi adolescencia, los mejores pasajes de vida. He crecido, conociendo
diversas facetas e inquietudes que me llevaron a integrar diferentes matices en
mi vida. -
Una pequeña reunión
en la secretaria del colegio, los profesores y los curas, se hacen presentes
para darnos, en mi primer lugar, las gracias por estar juntos y mucho éxito en
la próxima etapa, segundo ciclo del bachillerato en instituto público, al cual
le llaman “preparatorio”, dos años más en elección de carrera. -
Y llegó el momento más
esperado. Lamentablemente sin anillos recordatorios. Regalamos al instituto, a nuestros profesores
y familias, unos de los mejores espectáculos, que se pusieron en escena del cine
-teatro. -
Colmada toda la
platea baja y el alta. Se bajan las luces, se corre el telón y un animador de
radio que se ofreció gentilmente unos días antes, da por inaugurado el acto,
nombrando a cada egresado a subir al escenario, formando una fila de veinticinco
chicos, ahora ex- alumnos. En cada llamado la ovación del público con un fuerte
y prolongado aplauso. -
Nuestra amiga y
profesora de música, da los primeros acordes en el piano y comienza la celebración.
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Continuará…

























