MARZO 1957 : INICIO ESCOLAR

 




Con mi nuevo amigo, cultivamos una hermosa amistad. En las tardes, cuando el calor amaina, me  invita a los campos de futbol, también llamadas “canchas”. En esos días, me  presentó a otros chicos y así, se formó un lindo grupo que después se transformó en el  equipo del barrio.-

Los días de lluvia, me invita a su casa, por demás, muy linda, queda a unos veinte metros de la de mi padre. Me enseña cosas de su país, sacadas de unas enciclopedias, tiene un cuarto para el solo, lleno de juguetes y muchas pelotas de goma, de trapo y en lo alto en un estante de madera, una pelota de  cuero marrón, cosida en paneles, igual a las que utilizan los equipos de primera.-

Hoy es lunes, un acontecimiento llega a mi vida,  mi nuevo ciclo de estudio. En compañía de mi padre, tomamos el bus que pasa en la esquina y en veinte minutos llegamos al colegio. Un inmenso edificio de tres plantas, con muchos ventanales. A la entrada un enorme portón de hierro artesanal apoyado en dos columnas, en una de ellas esta inscripto un número guía. Al colegio se le conoce por los “hermanos de la misericordia”, un camino de cemento, también llamado “hormigón “, nos lleva al despacho del instituto. Allí me presentan a un cura que hace de secretario, él  me traslada al salón  donde se encuentran los demás chicos. Me dice, que me presente y digo mi nombre completo, como mi pronunciación no es la apropiada, puesto que todavía conservo el acento y el dialecto de mi pueblo; mi exclamación causa alguna risa entre dientes, la cual es opacada por otro clero, llamando a silencio. Mi padre se despide desde la puerta.-

El cura que hace de maestro, es gordito y bajito, muy simpático, tiene acento itálico. Primero pasa lista, mencionando uno por uno a todos los presentes. Los escritorios están unidos por un asiento y en ellos, una perforación con un tintero y una pluma de metal con una abertura en su interior, sostenida por un palito de madera de unos quince centímetros de largo. Delante un enorme pizarrón de color negro enmarcado con unos listones de madera roble y una mención escrita con tiza blanca que dice… “Bienvenidos “

 Estoy en tercer grado.-

 

Continuará…


2 comentarios:

  1. Me parece conocido ese lugar. he nacido por sus cercanías. muy correcta vuestra narración.-

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