NUEVO EMPRENDIMIENTO

 



En los días venideros, el nuevo emprendimiento, está en marcha y muchas ideas pasan por mi cabeza. Mi padre, se abre al retiro y deja, la dirección de la empresa   bajo mi cargo, con la participación de mi tío y mi primo, que también se suma al negocio familiar. -

El año mil novecientos ochenta y nueve, transcurre con normalidad. Mi horario comienza desde las siete de la mañana a cuatro de la tarde; mientras, mi primo me releva a esa hora y su padre, ingresa alrededor de las ocho de la noche hasta el cierre del mismo alrededor de las dos de la mañana, excepto, los sábados que queda toda la noche abierto. –

Doce de mayo, reunión mensual. Los cuatro, damos detalles de lo acontecido, aportando ideas para mejorar el comercio y el bienestar del mismo. Mi padre, como socio adjunto, plantea darnos, un mes cada cuatro, para tomar vacaciones. Mi primo, patrocina un cierre de veinte días en los meses de enero y dar licencia al personal. Mi propuesta, consiste: como es una sociedad anónima, comprar cuatro vehículos, cero kilómetros a nombre de la empresa y así, aumentar el capital, deducir el impuesto agregado a la facturación y además explotar el salón de entrepiso para reuniones y fiestas. Al culminar la reunión, ninguna de las propuestas fue aceptada. Por lo tanto, quedó todo en suspenso para un próximo encuentro. –

“los días fueron transcurriendo, sin pena ni gloria…los balances, se hicieron mes a mes, como se había convenido…la distribución de las ganancias entre dos. Es decir, mi padre y mi tío. Mi primo y yo; percibimos un sueldo por el trabajo realizado, en las mismas proporciones…por lo tanto el arreglo conversado en una oportunidad, donde estaría usufructuando el veinticinco por ciento, nunca existió”. –

A veces, no sabes con certeza, como te puede ir en la vida. Luego de tanto insistir por mi parte, las relaciones entre mi padre y mi tío se tornan tirantes. Mi primo, apoyando al suyo, también ejerce una cierta tirantez hacia mí. La situación interna de la empresa comienza complicarse. -

Domingo, son casi las siete de la mañana, como de costumbre, me dirijo al escritorio para examinar la caja del día anterior y proyectarme en la registradora con la cifra adecuada e iniciar un nuevo día de labor. Me levanto, me dirijo al mostrado de venta y me encuentro con mi tío. No se había retirado. En un estado etílico bastante pronunciado. ¿Comienza a insultarme … con frases … quien te crees que eres?... para creerte dueño e imponer cosas que se te ocurren…como comprar autos…cómprate el tuyo; cuando te dé la gana y puedas…Tú y tu padre, son de la misma calaña…” Escucha, le digo…”no tienes que faltar el respecto, a ninguno de los dos…si no soy de tu agrado, me lo dices y aquí se termina la conversación” …a lo cual, me empuja hacia la pared… diciéndome.” ustedes dos, son una avería” … ante esto y mientras el escenario no llegue a mayores, tomo la decisión de abandonar el comercio. –

Dejo las llaves sobre el escritorio y me retiro. -

 Continuará…


No hay comentarios:

Publicar un comentario

Tu mensaje , será recibido con el mayor respeto.- muchas gracias.-